Carlo Lorenzini nació el 24 de noviembre de 1826 en Florencia, a la
sazón capital
Si no lo sabéis, os lo diré al oído, pero hacedme el favor
de no repetirlo a vuestros papas y a vuestras mamas: fui un alumno
de lo mas inquieto e impertinente[6].
Cuando su
hermano Paolo Lorenzini se convirtió en director de la Manifattura
Ginori, la familia pudo gozar de un poco de
tranquilidad y bienestareconómico, y Carlo inició la carrera de
empleado y periodista. En efecto, en 1846 comienza a trabajar
LO QUE CUENTA LA HISTORIA
Apenas el carpintero Maestro Antonio, llamado por los amigos Maestro Cereza a
causa del color de su nariz, puso la mano en las herramientas para sacar una
pata de una mesa de un sencillo trozo de leña destinado a la hoguera,
salió de ella una vocecita sutil que dijo: “No me pegues tan
fuerte”.. La vida estaba, pues, ya en aquella
Las aventuras dePinocho estan narradas en treinta
y seis capítulos. Los dos primeros –en
los que se cuenta “cómo fue que el Maestro Cereza, carpintero,
regaló su trozo de madera a su amigo Geppetto, que fabricó con
él un muñeco maravilloso, que sabía bailar, hacer esgrima
y dar saltos mortales”- pueden considerarse como una especie de
arbol genealógico en el que se ve cómo la historia de
Pinocho tiene su origen no en el consabido rey, como todas las historias, sino
en un vulgar trozo de madera. Las propias y verdaderas aventuras se inician
apenas “Geppetto, vuelto a casa, comienza a fabricar su muñeco y
le pone por nombre “Pinocho 9]. No ha
terminado todavía los ojos y la boca cuando ya comienza a decir versos. Cuando estan hechas las piernas, y comienza a dar sus primeros
pasos, el muñequito toma la puerta de la calle. Geppetto lo sigue. Un guardia
vigilante, en lugar de castigar a Pinocho, lleva a la carcel al pobre
Pinocho. . Vuelto Pinocho a casa, enfurecido por los consejos de un grillo parlante que le critica su mala conducta, lo
aplasta contra el muro de un martillazo. Cansado, hambriento, lleno de
frío –un vecino al que pide un trozo de
pan le responde con un gran jarro de agua helada-, se echa a dormir junto a una
estufa y se le queman los pies. Geppetto, de vuelta de la prisión, lo
rehace de nuevo; le calma el hambre, lo viste “con un vestidillo de papel
floreado, un par de zapatos de corteza de arbol y un sombrerillo de
migade pan”. Quiere mandarlo a la escuela y vende su
abrigo para comprarle la cartilla. Pero las buenas intenciones de
Pinocho, “hoy quiero en la escuela aprender a leer, mañana a
escribir y pasado mañana las cuentas…
se frustran gracias a una “lejana música de pífano y a los
golpes de un gran tambor: pi-pi-pi, pi-pi-pi-zum, zum, zum,zum”. Es un teatro de marionetas que invita a los muchachos al
espectaculo. . Pinocho vende sus libros para reunir
las cuatro monedas que vale la entrada. Ya en el teatro se arma un escandalo: los muñequillos reconocen en
él a un hermano; Pinocho sube al escenario. La comedia se interrumpe
entre las protestas
PINOCHO O LA CONQUISTA DE LA NIÑEZ EN LA LITERATURA
Discrepamos con el criterio de quienes ven en Pinocho una obra
moralista o pedagogizante. Estamos convencidos, por el contrario, de que pocos
personajes de la literatura infantil universal son tan irreverentes y
provocadores, y desafiaron tan abiertamente la moral
pacata de institutrices y preceptores de la época. Pero este no fue un punto de partida sino un punto de llegada.
Collodi vivió un momento histórico en que todos los que le
apostaban a la causa de la unidad italiana
buscaban consolidar la formación
UN LENGUAJE VIBRANTE
El lenguaje que utiliza Collodi es rico en sonoridades; esta salpicado
de onomatopeyas que lo tornan vibrante y musical.
Así cuando Pinocho se dirige a la escuela, luego de que Geppetto ha tenido
que vender su chaqueta para comprarle la cartilla, el muñeco va lleno de
buenas intenciones: aprendera a leer, a escribir, a hacer
números; y con el primer dinero que gane, le comprara a su
papa una linda chaqueta de paño; o, mejor, de plata y oro, con
botones de brillantes:
Mientras que muy conmovido hacía todos estos buenos propósitos,
le pareció oír a lo lejos una música de pífanos y
tambores: “Pi, pi, pi pi, pi, pi; pum, pum, pum, pum…”[10]
La música que escucha le enfrenta al primer dilema de su vida: ir a la
escuela o ir tras la música. Pero
…se metió en la larga calle y comenzó a correr
Mas adelante, en la Hostería del Cangrejo Rojo, Pinocho se
metera a la cama, se dormira de golpe y empezara a
soñar:
…y soñando le pareció que estaba en medio de un campo y que
este campo estaba lleno de arboles cargados de racimos, y los racimos
cargados de monedas de oro, que al mecerse movidos por el viento,
hacían: “tlin, tlin, tlin”; casi como si dijeran:
“Quien quiera, venga”[12].
Escuchemos ahora los sonidos que se producen en el corazón de nuestro
héroe, cuando este se dirige al Campo de los Milagros, luego de que la
zorra y el gato le han robado sus cuatro monedas de oro
Mientras caminaba con paso cauteloso, el corazón le latía con
fuerza y le hacía: tic, tac, tic, tac, como un reloj de sala cuando anda
de veras[13].
HUMOR DESBORDANTE
Al lado de la sonoridad
Asistamos a esta frugal cena de algunos de los comensales en la Hostería
del Cangrejo Rojo:
El pobre gato, sintiéndose gravemente indispuesto, no pudo comer sino un
bocadito de treinta y cinco salmonetes con salsa de tomate y cuatro porciones
de tripa a la parmesana; y como nole pareciera suficientemente condimentada,
pidió tres veces la mantequilla y el quedo rallado.
La zorra también hubiera desmenuzado alguna cosita, pero
Cuando Pinocho despierta, se entera que sus “amigos” se han ido. Y pregunta al hostelero:
-¿Y pagaron la cena?
-¿Qué dice? Aquellas
personas son demasiado educadas para hacerle semejante afrenta a su
Señoría.
-¡Vaya! ¡Cómo me hubiera complacido la tal afrenta 15]
El de Collodi es un humor corrosivo, quemante, diluyente. Así
cuando ridiculiza los dictamenes de los médicos que examinan a
Pinocho. Ante la invitación del hada para que expresen su
opinión acerca de si el muñeco esta vivo o muerto, el
cuervo
…adelantandose de primero, pulsó a Pinocho, luego le
tocó la nariz, después el dedo meñique del pie derecho, y
una vez que lo hubo tocado, pronunció solemnemente estas palabras:
-Para mí, y según mi humilde opinión, el títere
esta perfectamente muerto; pero si por desgracia no estuviera muerto,
¡entonces sería una señalinfalible de que esta vivo!
-Mucha pena me da –dijo la lechuza- tener que
contradecir al distinguido cuervo, mi ilustre colega y amigo. Pero para mí el títere esta vivo. Mas
si por desgracia no estuviera vivo, ¡entonces sería síntoma
infalible de que en realidad esta bien muerto! [16
El humor persiste en esta compasiva escena que tiene lugar en el gallinero,
luego de que el campesino ha atrapado y encerrado en una talega las cuatro
garduñas que le robaban:
¡Al fin las tengo entre mis manos! Podría y
debería castigarlas, pero no soy tan canalla. Me
contentaré con llevarlas mañana al mesonero vecino, quien les
hara el gran honor de pelarlas y guisarlas y servirlas a sus comensales,
Y en esta, en la que un pescador desea comerse a
Pinocho:
-¿Comerme? ¿Pero no oyes que te digo que
yo no soy pez? ¿O es que eres sordo y no sabes que te
estoy hablando
-Todo lo oigo –agregó el pescador-, y por lo mismo que eres un pez que tiene la fortuna de hablar y de razonar
-¿Y se puede saber cuales son esas
consideraciones?
-En señal de amistad y de especial estimación, te
permitiré que escojas la manera
LO FORMATIVO
¿Qué la obra tiene mensajes formativos? ¡Claro que los
tiene! Pero de ninguna manera llegan estos a imponerse, a predominar, a
enseñorearse de la atmósfera narrativa que, cual río caudaloso,
pasa por encima de esos mensajes como el agua por sobre las piedras. Pero si ese discurso “formativo” no llega a asfixiar al
lector, se debe, fundamentalmente, a que no es el narrador quien lo pronuncia,
sino algunos de los personajes que tratan de hacer entrar en razón a
Pinocho.
Así cuando el palomo complaciente hace un alto en su vuelo para saciar
su sed y el hambre
El títere nunca en su vida había podido comer arvejas.
Decía que le producían nauseas y le revolvían el
estómago; pero esta vez se dio un enorme hartazgo y cuando se las
acabó, dijo al palomo:
-¡Nunca hubiera creído que las arvejas fueran tan deliciosas!
-Hay que persuadirse, mi querido –contestó el palomo-, que cuando
uno tiene
O cuando el hada le habla a Pinocho sobre la bondad
-…detesto trabajar. Eso me fatiga mucho.
-Hijo mío –dijo el hada-, aquellos que piensan semejante cosa,
¡acaban siempre en lacarcel o en el hospital! El hombre, y tenlo
por sabido, nazca rico o pobre, esta en la obligación de hacer
algo útil y de ocuparse en algún trabajo en este
mundo. Cuidado con dejarte llevar
EL NON-SENSE
A mas
Así por ejemplo el encarcelamiento que sufre Pinocho por haber sido víctima
El juez era un viejo mono de la raza del gorila, respetable por su edad, por su
barba blanca, y especialmente por sus bellos anteojos de oro, sin vidrio, los
que estaba obligado a usar continuamente a causa de una fluxión en los
ojos que lo atormentaba desde hacía muchos años[21].
Después de la exposición de Pinocho –y en una escena de
corte kafkiano- el juez ordena a dos perros, vestidos de gendarmes:
-A este pobre diablo le han robado cuatro monedas de oro:
¡agarrenlo ymétanlo preso en seguida![22]
Todo este capítulo –para nuestro gusto uno de los mas
logrados de la obra- nos traslada, vía intertextualidad, al mundo de
las nursery rimes con las que arrullaron a los infantes ingleses las
institutrices de la época victoriana; a los mejores pasajes de Alicia en
el país de las maravillas; a los versos que memorizamos cuando
niños, a fuer de escuchar repetirlos a alguna amorosa –y achacosa-
tía abuela de voz quebrada:
En la Villa de Ramsés
van las cosas al revés:
se camina con las manos
y se aplaude con los pies;
el ratón persigue al gato
y el ladrón condena al juez…
Pero creemos que en escenas
UNA HISTORIA PARA CHICOS INTELIGENTES
La novela de Collodi no subestima a sus lectores; no les dibuja nada: les
sugiere; no repite: matiza; no explicita: deja, mas bien, que se
infiera.
Nos referimos a situaciones
-¿Qué fue de tu zarpa?
El gato quiso contestar pero, comoera tan estúpido, se
embrolló todo. La zorra, para evitar que dijera una animalada y
dañara las cosas, respondió rapidamente:
-Mi buen amigo es demasiado
Nótese que, en ningún momento, el narrador recuerda a sus
lectores lo que le sucedió en capítulos anteriores a Pinocho,
cuando fue emboscado por dos asesinos, uno de los cuales trató de meter
su cuchillo en los labios del muñeco. Pero este
le agarró la mano con los dientes, se la cortó de un mordisco y
vio que escupía una zarpa de gato… Ni aquí se dice que se
trataba
EL QUE LA
Mucho mas aleccionadores que los textos explícitamente
“formativos” son los episodios en los que vemos cómo han terminado los personajes que obraron mal.
Después de que el atún los deja en tierra firme, Pinocho
yGeppetto se encuentran con dos mendigos
No habían andado aún cien pasos cuando vieron aparecer dos
pordioseros feísimos, que estaban sentados a la vera
Mas adelante, Pinocho se compromete a trabajar
dandole vuelta a la noria. El hortelano le indica que, hasta ese momento, le había servido en ese oficio su
burrito, pero que hoy el pobre animal estaba agonizando. Entonces Pinocho se
sobregoge:
-¿Quieres dejarme ver al burrito?
-Con mucho placer.
Apenas pinocho entró en la cuadra, vio un lindo
burrito tendido sobre la paja; el desgraciado estaba moribundo de hambre y de
fatiga. Al mirarlo de fijo, el títere se dijo interiormente:
“¡Yo sé quién es este
animalito! ¡Su fisonomía no mes es desconocida!
Y acercandosele le preguntó en dialecto asnal:
-¿Quién eres?
Al oír la pregunta, el burrito abrió los moribundos ojos y
contestó balbuciente en el mismo dialecto:
-¡Soy Pa…bi…lo 25]
Castigo que pone los pelos de punto,pero que funciona, no obstante, de acuerdo
con la estricta justicia poética que hace parte de los cuentos de hadas:
el que la hace, la paga…
¿SERAFÍN O PEQUEÑO DIABLO?
¿Cómo es Pinocho? ¿Cual
es su caracter? A juzgar por lo que nos revela
el narrador de la obra, diríamos que necio, testarudo, irreflexivo,
voluble, influenciable, sordo a los consejos de la experiencia y de la
razón. Cuando el alma
-¿Qué quieres de mí? –dijo el
títere.
-Quiero darte un consejo: vuelve atras y
llévale las cuatro monedas que te quedan a tu pobre padre, que llora y
se desespera por no haber vuelto a verte.
-Mañana mi padre sera un gran
señor, porque estas cuatro monedas se habran convertido en dos
mil.
-No te fíes, hijo mío, de aquellos que
prometen hacerte rico de la noche a la mañana. Por lo
general esas gentes estan locas o son unos bribones. Créeme, vuelve atras.
-Pues yo, en vez de hacerlo, seguiré adelante –contestó con
insolencia el títere.
-¡La hora esta muy avanzada!
-¡Quiero seguir adelante!
-¡La noche esta muy oscura!
-¡Quiero seguir adelante!
-¡El camino es peligroso!
-¡Quiero seguir adelante!
-Acuérdate que los niños que se empeñan en ser
caprichosos, tarde o temprano tienen que arrepentirse.
-¡La misma historia! ¡Me estas aburriendo demasiado!
¡Buenas noches tío grillo 26]
El mismo Pinocho confesara sus faltas:¡Cuantas desgracias
me han sucedido! Y me las merezco, porque en realidad soy un títere
testarudo y atolondrado y quiero hacer siempre lo que me dé la gana, sin
escuchar a los que tienen mil veces mas juicio que yo 27]
Hay en el alma
Pinocho al instante se frunció y se manifestó menos contento.
-Luego escogeras el arte o el oficio que mas te
acomode.
Pinocho se quedó serio y se puso a refunfuñar.
-¿Qué estas rezongando entre dientes?
-Decía… que ahora ya me parece un poco
tarde para ir a la escuela.
-No hay tal. Acuérdate que
para aprender e instruirse nunca es tarde.
-Pero yo no quiero aprender ni artes ni oficios
-¿Por qué? Porque detesto trabajar. Eso
me fatiga mucho[28]
Pero no todo es negativo en Pinocho. Hay en su interior una nobleza que se
manifiesta en no pocas oportunidades. Así cuando el granjero le pregunta
cómo pudo descubrir el complot de las cuatro garduñas que robaban
sus gallinas
El títere hubiera podido contar todo cuanto oyó. Es decir,
hubiera podido descubrir el pacto vergonzoso que Melampo tenía con las
garduñas, pero recordando que el perro había muerto, pensó
al instante: “¿De qué sirve acusar a los que ya no existen?
¡Los muertos, muertos estan, y lo mejor es dejarlos que descansen
en paz!”[29
Así mismo cuando descubreque la niña de los cabellos color de
turquesa ha muerto:
Cayó boca abajo, y cubriendo de besos aquel marmol mortuorio,
estalló en amargo llanto.
Lloró toda la noche, y al día siguiente, al amanecer,
todavía lloraba, aun cuando ya no tenía ni
una lagrima en los ojos. Sus gritos y lamentos eran
tan agudos, que el eco los repetía en todas las colinas circunvecinas.
Llorando decía:
-¡Ay hadita querida, ¿por qué
estas muerta? ¿Por qué en vez de ti no morí yo, que
soy tan malo, mientras que tú eras tan buena 30]
O la vez en que Alidoro, el perro policía que iba a cazarlo, empieza a
ahogarse:
Cuando el pobre perro sacó otra vez la cabeza fuera del agua,
tenía los ojos aterrados y vueltos al revés, y al ladrar
decía:
-¡Me ahogo! ¡Me ahogo!
-¡Revienta! –le gritaba de lejos Pinocho, el cual
se veía, ahora mas que nunca, libre de todo peligro.
-¡Ayúdame, Pinocho mío, salvame de la muerte!
Al oír este grito desgarrador, el
títere, que en el fondo tenía un excelente corazón, se
compadeció, y dirigiéndose al perro le dijo:
-Si ayudo a salvarte, ¿me prometes no aburrirme mas corriendo
detras de mí?
-¡Te lo prometo, te lo prometo! ¡Date
prisa por caridad, porque si vacilas medio minuto, me muero!
Pinocho lo pensó un poco; pero acordandose que su padre le
había dicho muchas veces que de hacer una buena acción nunca se
arrepiente uno, fue nadando al encuentro de Alidoro, y tomandolo con las
dos manos de la cola, lopuso sano y salvo sobre la arena seca de la playa[31].
Pinocho se agiganta frente a la adversidad y no solo da muestras de valor, sino
que infunde valor a los demas. Así cuando esta con su
padre en altamar y, a pesar de que él mismo se siente desfallecer, finge
tranquilidad para evitar que el anciano se abandone a la muerte:
-¡Valor, papa! Dentro de pocos minutos llegaremos a tierra y
allí te calmaras.
-Pero, ¿en dónde esta esa playa bendita?
–preguntó el viejito cada vez mas inquieto y recogiendo la
vista
-¡Pero yo veo también la playa! –dijo
el títere-. Para que lo sepas, yo soy
El pobre Pinocho fingía estar de muy buen humor; pero
a veces… a veces se sentía también descorazonado.
¡Las fuerzas se le agotaban; la respiración le faltaba, y en suma,
ya no podía mas…! ¡Y la playa estaba siempre lejana 32]
Ya en tierra, después de que el atún los ha salvado, Pinocho
empieza a trabajar esforzadamente para mantener a su padre. Logra ahorrar
cuarenta sueldos con los que decide adquirir un traje
nuevo, pero al enterarse de que el hada esta enferma en un hospital y no
tiene con qué comprarse ni un bocado de pan, entrega gustoso el dinero
que tiene para la recuperación
-¿Y tu vestido nuevo?
-No encontré nada que me acomodara. ¡Paciencia! Ya
lo compraré en otra ocasión.
Aquella noche Pinocho, en vez de velar hasta las nueve, veló hasta mucho
después de media noche; y en lugar de ocho canastas de junco, hizo dieciséis[33].
Y, claro, el sacrificio tiene su recompensa. La choza
se convierte en casa y los harapos en un lindo vestido
nuevo. Al meter las manos en los bolsillos
¿Qué ha sucedido con Pinocho? ¿Se ha transformado acaso en
serafín un pequeño diablo? ¡Por
cierto que no! Un niño normal no es ni lo uno
ni lo otro, pero participa,
LA HUELLA DE LOS CLASICOS
Como admirable traductor de Perrault que fue Collodi, el florentino
logró imbuirse de la atmósfera magica, de la estructura
funcional y del caracter simbólico de los cuentos de hadas, y
proyectar estos elementos en Pinocho. Lo primero esta presente en
toda la estructura del relato, de principio a fin: en el leño que se
queja cuando el maestro Cereza intenta darle forma con el hacha, en el
muñeco que cobra vida, en la animización de los personajes
animales que interactúan con los seres humanos como la cosa mas
natural del mundo, en la presencia de la niña de los cabellos color de
turquesa –que, al igual que Pinocho, crece también a lo largo del
relato, y toma una nueva apariencia-, en la carroza tirada por cien parejas de
ratoncillos blancos, en la nariz que crece ante las mentiras dichas, en la
transformación que sufren los niños ociosos en burros y en la
metamorfosis queexperimenta Pinocho, al dejar de ser un muñeco y
convertirse en niño…
Lo segundo se evidencia en las funciones de oposición y
complementariedad que desarrolla la obra, tales como la recompensa que premia
las buenas acciones o el castigo que se recibe en pago de las vilezas
cometidas; la situación de pobreza inicial, que se transforma en
opulencia final, luego de que el héroe ha logrado salir airoso de las
pruebas a las cuales fue sometido; el gozo que se experimenta al final de la
aventura, después de los sufrimientos soportados a lo largo del camino
recorrido, etc.
Lo tercero se manifiesta en las innumerables evocaciones que suscitan en el
lector algunos personajes y situaciones, como el grillo parlante, que se
convierte en una especie de conciencia del muñeco; la zorra astuta y el
gato ladrón, al igual que el vago de Pabilo, que representan lo
instintivo del ser humano; el hada, que proyecta la figura materna; el palomo
complaciente, el perro Alidoro y el atún que también estuvo
cautivo en el vientre del pez tragamares, que traslucen valores como la
solidaridad, la gratitud, la compasión; el crecimiento de la nariz del
muñeco, que sugiere la deformación que sufre el espíritu
del deshonesto, del corrupto, del que falta a la verdad; la
transformación de los niños ociosos en burros, que nos lleva a
pensar en el proceso de envilecimiento de algunos seres humanos que han perdido
el sentido de la vida; el milagro de que unmuñeco de madera se convierta
en niño, que simboliza el crecimiento espiritual, la madurez lograda por
el héroe después de haber descendido a los infiernos, como Odiseo
antes de emprender el retorno a los brazos de Penélope.
¿STORIA DI UN BURATTINO?
¿Es realmente Pinocho la historia de un títere se pregunta con sobrada razón la crítica
Mas adelante, Pinocho se lanza a la aventura sin escuchar los consejos
de su padre ni de ninguna persona sensata; el pobre grillo parlante recibe un
tremendo garrotazo que lo deja tieso y pegado a la pared, por el solo hecho de
haberle advertido sobre las desgracias que podrían sobrevenirle si no
enrumbaba su vida por el camino del estudio o del trabajo. Ni si quiera la
linda niña de los cabellos color de turquesa tiene el poder suficiente
para hacer entrar en razón a Pinocho: él solo se obedece a
sí mismo, a su voluntad y a sus caprichos, y únicamente
después de haber sufrido en carne propia las consecuencias funestas de
sus actos; después de haberse dado cuenta de la naturaleza ruin de su
proceder, es él mismo quien reacciona y toma la decisión de
cambiar. Aquí no hay, pues, ni títere ni
marioneta a la vista. Y si lo hay, ese no es Pinocho,
para nada, porque él
puede claudicar ante las tentaciones, puede dejarse influenciar por las malas
compañías, pero ejerce en toda la obra su libre albedrío.
Si hablamos de títere, pensemos mejor en el pobre Geppetto, que fue cera
tibia en las manos
En un pasaje de la obra Pinocho trabaja de
títere, pero
A diferencia de Peter Pan, metafora
ASCENDIENTES Y DESCENDIENTES DE PINOCHO
Que “nada hay nuevo bajo el sol 36] nos
lo recordó Salomón hace ya miles de años, como
queriendo revelarnos que todo en la vida se repite de una manera
cíclica, y que la originalidad reside no tanto en lo que se dice o se
cuenta, sino en la forma y en el detalle con que se lo hace. Así vimos
que, para el caso de la literatura, la sentencia bíblica tuvo cabal
cumplimiento en obras
¿Cuan original es el argumento de Pinocho?
¿Se lo inventó Collodi? ¿Lo leyó en algún viejo libro de historias?
¿Lo entresacó de los cuentos clasicos que con tanto
acierto tradujo? ¿Se lo contó alguien?
He aquí lo que asegura su compatriota –también nacido en
Florencia-, el gran escritor Giovanni Papini
Mucho se hahablado acerca de la originalidad de Pinocho, y, sobre todo,
del hallazgo inicial, pero yo recuerdo que mi madre me contaba de
pequeño, cuando el libro de Collodi acababa de salir, un extraño
relato del que solo recuerdo el título: El hombrecito de
madera(L’omino di legno). Quiza aquel hombre de
Es posible que así sea; no ponemos en duda la palabra
de Papini, pero creemos que ello no mengua en nada el mérito de la obra.
Consideramos así mismo que, junto con el famoso cuento toscano, puede
haber incluso otros antecedentes, otras fuentes de la anécdota o de sus
componentes mas importantes –
Como es conocido, Apuleyo escribió hacia el año 170 d.C. la
asombrosa novela Las metamorfosis o El asno de oro -como se
la conoce desde San Agustín-, en la que narra las vicisitudes del joven
Lucio, transformado en asno por sus aficiones magicas.
Graciela Pacheco hace notar que tanto Pinocho como Psique y el mismo Lucio son
víctimas de sucuriosidad; sufren una serie de pruebas antes de su
encuentro con la divinidad, con la voluntad superior que pone fin a sus
desdichas: Júpiter en el caso de Psique, Isis en el caso de Lucio, y el
Hada de los Cabellos Turquesa en el caso de Pinocho, no sin antes cumplir
dolorosos trabajos para llegar salvos: Psique baja al mundo de los muertos,
Lucio llega a las fronteras de la muerte y Pinocho al vientre del pez tragamares
(aunque también conoce doblemente el rostro de la muerte: cuando es
ahorcado por los asesinos y eliminado-resucitado por Collodi).
En cuanto al Golem, se llamó así al hombre creado por
combinación de letras; la palabra significa, literalmente, “una
materia amorfa o sin vida 39]. Borges anota que
la fama occidental del Golem es obra
El origen de la historia remonta al siglo XVII. Según perdidas
fórmulas de la cabala, el rabino Judah Loew ben Bezabel
construyó un hombre artificial –el llamado Golem- para que
tañera las campanas en la sinagoga e hiciera los trabajos pesados. No
era, sin embargo, un hombre
¿Cuanta razón le asiste a la crítica
Pero si bien estos son algunos de los que podríamos
denominar “ascendientes” de Pinocho, ¿cuales
serían algunos de sus “descendientes” mas famosos?
Empecemos por decir que Pinocho es uno de los primeros libros que la
mayoría de niños
Así el Pinocho español, creado por Bartolozzi y publicado por
laEditorial Calleja, tuvo como antagonista a Chapete, el muñeco de
trapo, y fue llevado a vivir aventuras en la China, en la Luna, en el fondo del
mar, en el Polo Norte, en la India y en la Isla Desierta.
Otro Pinocho italiano, pero contemporaneo, fue el creado por Gianni
Rodari, quien en su cuento Pinocho el astuto[41], presenta al
muñeco diciendo continuamente mentiras para que le crezca la
nariz, que es aserrada y convertida en madera. Pinocho llega a convertirse en un gran industrial de la
El Pinocho norteamericano fue una creación de Walt Disney y sobre
él han llovido toda clase de cuestionamientos,
debido especialmente a la trivialización que sufre el héroe de
Collodi, al cual se le despoja de sus raíces históricas y
psicológicas.
Esther Benítez, una de las críticas mas radicales
Hay también un Pinocho austriaco: el de
Christine Nöstlinger, quien recrea el texto y poda elementos considerados
por ellacomo pedagógicos. Se trata de El nuevo Pinocho, que para
algunos resulta “mas humano y auténtico que el otro,
mas portador de buenos ideales, menos egoísta, mas
víctima de las circunstancias y, por eso, mas capaz a ultranza de
discernir su futuro, actuar sobre el mismo y ser un ejemplo para otros
niños”[43].
Yo diría que también en la literatura ecuatoriana hay
clarísimas reminiscencias delPinocho de Collodi. ¿En
qué obra creen ustedes, amables lectores, que puede mostrarse este parentesco? ¿Dieron ya con ella
y con su autor? Sí, efectivamente. Me refiero a esa novela para pre-adolescentes que, para mi gusto, es
una de las cifras mas altas alcanzadas por un autor nacional en su
género: El fantasmita de las gafas verdes, de Hernan
Rodríguez Castelo.
Al igual que Pinocho, el fantasmita es un ser sumamente inquieto, que anhela
transformarse en ser humano; siente una viva curiosidad
por conocer la vida y el mundo de la gente. Solamente después de
protagonizar una serie de aventuras, a cual mas interesantes, y de
conocer de cerca la alegría, el amor, el dolor, la injusticia, la
muerte; de aprender la lengua de los hombres y de indagar sus costumbres y
sentimientos, logra abandonar su naturaleza fantasmal y convertirse en un
niño de carne y hueso.
Anotemos finalmente que, entre las numerosas ediciones críticas que se
han publicado de la obra se destacan la de A. Camilli en 1946, la de Fernando
Tempesti en 1982, y la deOrnella Castellani Pollidori en 1983. Y entre los ensayos
mas importantes estan el de Gerard Genet: Analisis
estructural de Pinocho –publicado por la Fundación Collodi en
1970-, y el de Alain Gay: Cómo convertirse en alguien, o
cómo Pinocho deja de ser un muñeco para
convertirse en un niño –que apareció en la Revista de
Libros para Niños en 1990-.
La Fundación Collodi, que esta instalada desde 1993 en Villa
Arcangeli, en Florencia, cuenta con una excelente biblioteca, coordina
investigaciones, publica un boletín periódico y organiza
coloquios que revelan aspectos desconocidos sobre Pinocho.
MIL Y UN INTERPRETACIONES
La naturaleza ambigua
Una de las mas curiosas es la de Gian Luca Pierotti,
que pretende encontrar en Pinocho una cantera de simbología
cristológica. Según Ítalo Calvino, la idea de leer
la historia de este hijo putativo de un carpintero
No faltan interpretaciones que relacionan a Pinocho con Dante, con el
neoplatonismo y hasta con el tantrismo, así como las que vinculan al
Hada de los Cabellos Color de Turquesa con la diosa Isis. Y son también
frecuentes las interpretaciones psicoanalíticas, que presentan diversos
tipos de equivalencias, desde las mas faciles (nariz alargable y
pecaminosa 45] hasta las mas complejas
(conflicto entre naturaleza materno-vegetal y cultura
¿Y qué decir de las interpretaciones graficas que se han hecho de nuestro héroe en todo el mundo?
Después de las ilustraciones realizadas por Ugo Fleres para elGiornale
per i bambini, en 1881, son de interés bibliografico las de
Enrico Mazzanti –conocidas como “las auténticas” y
bendecidas por Collodi-, de 1883; las de Giuseppe Magni, de 1895; las de
Carlo Chiostri, de 1901; las de Atilio Mussino, de 1911; las de Luigi y
María Augusta Cavalieri, de 1924; las de Atilio Cassinelli, de 1981,
hasta llegar a las de Roberto Innocenti, de 1988.En un hermoso artículo,
Irene Vasco escribe al respecto:
Uno tras otro, los ilustradores italianos han recreado y adaptado a Pinocho a
su antojo. Durante el transcurso
Pero como hasta en las mas horribles aventuras siempre es posible
esperar un final feliz, Roberto Innocenti, artista autodidacta florentino que
remozó y enriqueció el espíritu original de la
creación de Collodi, devolvió con su interpretación el
ambiente, el entorno y la cultura de la época, en ilustraciones con
enorme calidad artística[46].
Por ello consideramos también oportuno traer hasta nuestros lectores
estas palabras pronunciadas por la artista colombiana María Osorio, en
la entrega de diplomas de la Lista de Honor de IBBY (International Board on
Books for Youn People[47]), que tuviera lugar en Berlín, en
septiembre de 1992, en Berlín, durante el vigésimo tercer
Congreso Mundial de esa organización, y con las cuales concluimos el
presente estudio:
Quien nos puso, codo a codo, a Roberto Innocenti y a mí para ver a
cual de los dos le creció la nariz por mentir sobrela imagen de
Pinocho, sufrira una decepción.
Las mil y un interpretaciones publicadas que deben
existir sobre el muñeco son todas verdaderas.
Lo triste es que cada lector no intente su versión ilustrada de Pinocho,
y de todos los libros que lee.
Los momentos de lectura feliz se pueden enriquecer y apropiar con mas
intensidad ilustrandolos, así sea una ilustración tosca e
inexperta, un par de líneas que se dejen llevar por una idea
una culebra que parece un sombrero porque se comió un elefante.
Si siguiendo mi idea ustedes intentan ilustrar a Pinocho, no necesitan dibujarle
un escenario en el tiempo y el espacio.
Todos somos propietarios
Es mas, siendo un poco egoísta, pienso y
siento que Pinocho es latinoamericano.
Es sentimental
Es pobre
Es analfabeto
Esta hecho de palo, de palo’e sangre del
Amazonas,
Ha podido sobrevivir con las mentiras
Cuando el Pinocho que somos los latinoamericanos dice la verdad, no le crece la
nariz, le crece la deuda externa, la crisis sociopolítica y el complejo
de mudo.
Admitan que Pinocho es latinoamericano
Y nosotros admitiremos que la gran selva amazónica eseuropea.
Así estaran obligados a salvarla, y con
ella al mundo.
Por último, propongo un canje mas
pequeño.
Signor Innocenti: aquí traigo un Pinocho
colombiano, ahorcado, muy ahorcado, para intercambiar por un Pinoccio europeo.
ALGUNOS JUICIOS CRÍTICOS
La
BENEDETTO CROCE
Cien años, una fama extendida a todo el planeta y a todos los idiomas,
la capacidad de sobrevivir indemne a los cambios del gusto, de las modas, del
lenguaje, de las costumbres, sin conocer nunca períodos de eclipse o de
olvido (y en un campo tan sujeto al desgaste de las estaciones como el de las
lecturas infantiles); luego, un círculo cada vez mas vasto de
cultores incondicionales entre críticos y autores de la literatura
“adulta” y el consiguiente ensancharse de la bibliografía
pinochológica: ¿qué falta a este balance para calificarlo
de triunfal? Esto: el lugar que en cien añosPinocho se ha ganado en
la historia literaria es, ciertamente, el de un clasico, pero el de un
clasico menor, mientras es hora de decir que debe considerarsele
entre los grandes libros de la literaturaitaliana, algunos de cuyos componentes
necesarios, sin Pinocho, faltarían.
ÍTALO CALVINO
Nunca antes y pocas veces después en la literatura para niños ha
habido tanto humor, centímetro por centímetro, y esto vuelve a
Pinocho sencillamente delicioso. Por otro lado, es una novela en la que suceden
cosas, una tras otra, sin parar, y la acción –mis queridos
escritores de literatura infantil-, amén
EDGAR ALLAN GARCÍA
Collodi era un artista, y su obra maestra es un libro
escrito en estado de gracia… Es un microcosmos
en el que se refleja la variada armonía
P. TROMPEO
Mas de doscientas traducciones hay esparcidas de Pinocho por
el mundo. Esta perla de nuestra literatura ha sido vertida a todas las lenguas
habladas y a muchos dialectos… Pinocho, al que los
entendidos llaman la “Biblia del corazón”.
A. SABINO
En una historia de la literatura italiana para la
infancia, Pinocho es de importancia fundamental. Después de la
unificación
G. GIGLIOZZI
Queda confirmado que el sentido
Me parece poco probable que Pinocho sea una obra efectivamente
pedagógica –y en esto discrepo con Christine Nöstlinger-. Se
trata, mas bien, de un texto proyectivo,
metafórico, que cuenta sin ambages la adquisición de la
conciencia de un niño que no tiene pleno dominio sobre sus sentidos ni
sobre sus movimientos y que todavía no es una persona, puesto que sus
padres no lo han reconocido
MARC SORIANO
Pinocho, traducido a mas de doscientas lenguas, con cientos de
edicionesilustradas y que dio origen a numerosas
“pinochadas”, nos sitúa ante una figura muy
popular
-aunque no lo sea tanto el libro-. Pinocho es recomendado por sus virtudes, por
el triunfo
¿CUAL ES
(…) La historia es la socialización de un
niño, el desarrollo que cualquier pequeño necesita desde el
egocentrismo hasta la responsabilidad. Por eso, es una historia que todo los
niños
ANA GARRALÓN
La metamorfosis
CARMEN BRAVO VILLASANTE
Queda claro que a Pinocho diciendo ocasionalmente mentiras, cayendo a cada paso
en las tentaciones a que se ve sometido todo niño –jugar a
deshoras, pereza de estudiar, atracción del circo, el
espectaculo, las golosinas, los paseos, etc.-, lo quiere tiernamente su
padre. Esa certeza de ser amado a pesar de las pequeñas y naturales
equivocaciones de la infancia, a pesar de todo, es atractiva para el
niño: presenta un contraste tajante con la literatura de moral
rígida, en la cual los niños son castigados por los hombres y el
cielo en forma implacable, instantanea, sin posibilidad de
rectificación, y ello por faltas mínimas cometidas una sola vez.
En cambio Pinocho, para solaz y tranquilidad de sus pequeños lectores,
sigue y sigue actuando
Pinocho es tal vez el mas famoso de los
protagonistas niños desobedientes que despiertan la simpatía
Pinocho marca el final de la apología desmedida
https://franciscodelgadosantos.wordpress.com/2013/01/09/pinocho-de-carlo-collodi/