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Condiciones Financieras del Mercado Monetario Venezolano



Condiciones Financieras del Mercado Monetario Venezolano.

El sistema financiero venezolano esta compuesto por el mercado monetario y el mercado de capitales de tal manera que el mercado monetario es aquel en el que se realiza la compra-venta de los activos a corto plazo, incluyendo el mercado de divisas y el mercado de oro, en este mercado monetario las empresas acuden a él para financiar operaciones de ciclo comercial de las mismas, estas son el financiamiento de materia prima, inventario, nomina, entre otras; sin embargo en el mercado de capitales los recursos obtenidos a mediano plazo es usado en activos relacionados con los bienes de capitales, maquinarias, terrenos, edificaciones, de allí el plazo para su cancelación.


Como hemos visto, el mercado monetario esta formado por dos componentes fundamentales: la demanda de dinero y la oferta de dinero, cuyo objetivo de dichos elementos sera determinar el nivel de precios de la economía Venezolana, generalmente las teorías sobre la demanda de dinero parten de la función especial del dinero como medio de cambio, el dinero proporciona servicios de liquidez que otros activos no pueden.
Cabe destacar los importantes avances que han fortalecido las políticas de financiamiento al desarrollo en Venezuela, no solo con manifestación en el tradicional apoyo crediticio a la gran empresa, sino la multiplicacióndel esfuerzo para alcanzar las nuevas formas de asociación y protagonismo social y económico, misiones, cooperativas, consejos comunales, microempresarios, empresas de producción social, empresas nacionalizadas, requieren extender la cobertura financiera a escala nacional; y así mismo, el rescate del ingreso petrolero permitiendo de esta manera financiar la adquisición de esa infraestructura necesaria.




Una de las características resaltantes de la economía venezolana es la marcada influencia de los ingresos petroleros en las finanzas públicas y la generalización de sus efectos a todos los mercados, en este caso particular del mercado monetario, existe una alta incidencia del gasto público en el comportamiento de los agregados monetarios que debe tenerse presente en los estudios relacionados con este tema.


En este mismo orden y dirección, la reconversión monetaria, según lo que hasta el momento muestra la evidencia, sirvió solamente para satisfacer el ego de quien por decreto pretendió fortalecer una moneda, sin tomar las medidas necesarias para estabilizar las otras variables macroeconómicas; mientras que para el sector privado y la banca, significó una enorme inversión en adaptación de la tecnología y en entrenamiento de personal, sin que pudieran ver mayores frutos del cambio, la realidad es que, al día de hoy, un bolívar fuerte vale un poco mas decuatro lochas, ya que equivale a unos 62 céntimos del nuevo bolívar, que nació en enero del 2008, como efecto de la galopante inflación que estamos viviendo, que es a su vez producto de la ineficacia en el manejo de la economía; como resultado Venezuela estrenó seis billetes y siete monedas, expresión de una nueva escala monetaria que logra, entre otras ventajas, una mayor eficiencia en el sistema de pagos con el manejo de cifras mas pequeñas.




Por otra parte, la medida hizo parte de un conjunto de políticas económicas del Estado venezolano para favorecer un crecimiento armónico de la economía y el desarrollo económico social del país; a manera de resumen final, hoy vemos un panorama poco alentador, estamos oficialmente en recesión y con todos los síntomas de una estanflación, la peor de las enfermedades de la economía, de igual forma la tasa de cambio muestra una brecha de mas de 175% entre el cambio oficial y el paralelo, cuando a principios de noviembre del año pasado el gabinete económico hablaba de llevar esta brecha a no mas del 60%; así mismo, las importaciones se han encarecido enormemente y practicamente no hay producción nacional.
Para dar por concluido, quien sufre las consecuencias es el soberano, cuando tiene que tratar de rendir el presupuesto familiar para poder subsistir, mientras escucha el discurso de que la culpa de todo es del capitalismo.





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