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Augusto roa bastos - Ciega



** CIEGA
¡Me estremece pensar que tu pupila
girando en torno su mirada triste
ya no ve como ayer la luz tranquila
del día que se va; que ya no existe
el placer para ti de verlo todo
desde el cielo hasta el lodo;
el iris en las flores,
el vuelo de la garza enamorada,
la acuarela viviente del paisaje,
el rubor de la luz en la alborada
con su tibia cascada de colores
temblando en las guirnaldas del boscaje !

¡Ciega! Una venda obscura
medrosa como un ala de vampiro
cayó sobre tus ojos
y un suspiro
brotó como gemido de amargura
del fondo de tu almita anochecida
apenas en el alba de la vida.

Hoy me miras sin verme
y tus claras pupilas azoradas
al fijarse distantes se parecen
a dos estrellas que perdiendo el rumbo
quedaron apagadas
en mitad de la noche.

Acaso sólo escucharas la vida
como el ligero tumbo
de las olas de mar desconocida
que vienen a morir con beso suave
de murmullos y espumas
en tu playa de brumas.

¡Ciega, mi bien, y la pesada llave
de tu prisión en manos de la suerte
señora de la vida y de la muerte !

Sobre el bruñido lago de la tarde
el sol se va y en sus reflejos arde
un último destello de esperanza;
vierte su rayo en tu pupila ciega
que mira como ayer, serena y mansa.

Hay un sol que se va y otro que llega** EL BESO DE LA ESTRELLA
Se ha dormido ya el mundo sobre un lecho de sombras
y el azul es arriba como un prado que muestra
florecida en prodigio de un milagro divino
la flora rutilante de millares de estrellas.

Un vasto pentagrama es el silencio sonoro
donde escribe el Misterio, maravilloso esteta
con claves de luceros y con signos de sombras
la vaga sinfonía de su gran voz eterna.

Ha llegado la noche, dulce amada, dejando
que el fulgor de la tarde con sus sombras se uniera.
El Universo entero es camara suntuosa
abajo todo sombras, arriba todo estrellas.

Solos los dos estamos con nuestro amor a solas


reina mía, en el trono de esta noche serena;
ven mas cerca que quiero poner sobre tu frente
la de versos y estrellas magnífica diadema.
Besaré yo tus rizos mas suaves que el rayo
de la luna; a tu oído musitaré la trémula
melodía de amor que mi ser estremece
porque al fin en mis brazos dulcemente te duermas.

Contemplaré un instante tu faz transfigurada
y, luego, levemente, para que no lo sientas
pondré sobre tus labios el alma, ya al partirme,
en el embrujo alado de un beso dado apenas.

Para que cuando luzca su clamide la Aurora
le digas a su heraldo: '¡Oh, alondra compañera,
bañame con las perlas de tu canto triunfante,
que esta noche, en misueòo, me ha besado una estrella !'

** MADRIGAL
De paso cantó el ave
y en su garganta de cristal el trino
con acorde argentino
tembló un instante y desmayó en el grave
silencio de la tarde que moría.

Como el canto suave
del trovador alado, la armonía
de tu voz vibró sólo un momento
mas en el alma mía
sigue vibrando el eco de su acento.

LA JAULA DE ORO
En esta carcel de mi joven vida
donde cantando estoy porque mi llanto
la blanda soledad no turbe tanto
vivo soñando una ilusión perdida.

Es una jaula de doradas rejas
como esas que aprisionan la sonora
inquietud del ruiseñor cuando a la aurora
repite el canto de sus dulces quejas.

¡Cuantas veces también con ala herida
en vano intento de fugarse, mi alma
en forzada quietud halló la calma !

Sólo a mi encierro acude a darme vida
cuando gimiendo estoy, con una mansa
caricias de sus dedos, la Esperanza.

** LA GUARANIA
A José Asunción Flores
Así como la brisa
con leve son gimiendo entre boscaje
sus cantares desliza
cual si vibrar hiciera algún cordaje
de su aliento el suspiro
en el agreste y tropical retiro,

el acorde armonioso
de la Guarania, canto de la raza,
con trino melodioso,
vibrando un punto fugitivo pasa
a perderse en el viento
como desmaya el eco de un lamento.

Esamúsica tiene
la inspiración de un salmo misterioso
y desde el fondo viene
del pasado brumoso
trayendo los recuerdos de leyenda
por luminosa y perfumada senda.

Es anfora sonora
que el infinito arcano
de Guaran atesora.
Del gran Tupa la prodigiosa mano
lególa a un genio un día
para esparcir raudales de armonía.

¿No oís, acaso, en ella
quejarse inmensa de Guaran altivo
como en vaga querella,
el alma errante en el solar nativo,
olvidada y sin guía
en la tiniebla de un eclipse, umbría?

La escucho, sí, mezclada
al fragoroso estruendo del torrente
al rumor de la fuente
que por tranquilo curso, plateada,
ondea en la pradera,
el valle, el bosque y la gentil ladera;
a la triste elegía
que en el silencio el Urutaú desgrana
con fatal profecía
que ahuyentara la luz de la mañana,
como el espectro obscuro
del 'Pora' y del 'Pombero ', a su conjuro.

La Guarania semeja
un rielar de luna sobre el lago
que rizado refleja
en arabescos mil; al tenue y vago
murmullo de las aguas
de nuestro río paterno en que impelidas
mil rapidas piraguas
por sombras, van bogando estremecidas

Canción que eres el alma
alma vibrante de la estirpe ausente;
hoy eres en la calma
del patrio suelo monumento ingente,
sonoro y prodigioso,
en la memoria de Guaran glorioso.




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