Consultar ensayos de calidad


Cólicos en bebes - El cólico del lactante, Nutrición infantil, EL COLICO DEL LACTANTE




El cólico del lactante
B. Ferrer Lorente, M.B. Ferrer Lorente*, J. Dalmau Serra**
Centro de Atención Primaria de Alaquas. *Centro de Atención Primaria de Mislata. **Sección de Nutrición. Hospital Infantil «La Fe». Valencia

Resumen
El cólico del lactante se diagnostica en el 15-40% de los niños en los primeros cuatro meses de vida independientemente del tipo de lactancia. En la practica se define como episodios de llanto intenso e inconsolable de predominio vespertino y que se acompaña de otros síntomas sugestivos de «dolor» abdominal. El cuadro tiende a resolverse espontaneamente alrededor de los 3-4 meses. La etiología es probablemente multifactorial (problemas de relación familiar, alteraciones de la función gastrointestinal e intolerancia/alergia a la proteína de la leche de vaca), pero la causa exacta es todavía desconocida. A pesar de la evolución espontaneamente favorable, la mayoría de los padres necesita apoyo del pediatra. El tratamiento consiste basicamente en tranquilizar a los padres y proporcionarles unas pautas de manejo. En niños con cólicos severos puede ensayarse una fórmula de alto grado de hidrólisis y si existe mejoría, mantenerla durante 3-4 meses. No esta justificada la interrupción de la lactancia materna y en estos casos puede intentarse una dieta materna libre de alergenos alimentarios (proteína de vaca, huevo y pescado).



The interruption of breast-feeding is not justifiable in these cases.Rather the attempt should be made to place the mother on a diet free of food allergens (cow’s milk protein, eggs and fish).
(Acta Pediatr Esp 2000; 58: 297-302)

Introducción
El cólico del lactante (CL) es un problema frecuente en la consulta del pediatra. La prevalencia de este trastorno varía entre el 15-40% de los niños en los primeros cuatro meses de vida, independientemente del tipo de lactancia (materna o fórmula -10. Esta amplia variación se debe probablemente a los distintos criterios empleados para su diagnóstico. Así, cuando se aplican criterios rigurosos como los de Wessel2, la prevalencia disminuye al 9 %9. Los criterios mas comúnmente utilizados son los de Wessel2 y los de Carey11. Wessel define el CL como episodios de llanto intenso y vigoroso al menos 3 horas al día, 3 días a la semana durante al menos tres semanas en un bebé sano y bien alimentado. Otros autores modifican estos criterios disminuyendo el tiempo de llanto necesario para el diagnóstico12-14, ya que es difícil que los padres y el pediatra resistan un llanto de estas características sin intervenir. Barr y cols. simplifican el concepto y lo definen como un niño sano cuyo llanto es percibido como excesivo por sus padres15. Para poder definir el llanto como excesivo, primero hay que establecer cuantas horas de llanto diarias son normales en un niño. Distintos autores consideran normales desde 1 hora 6 minutos de media hasta 2 horas 45 minutos10, 16-21.Estas cifras siempre estan por debajo de la media de horas de llanto de los lactantes con CL10, 19, 20. En la practica el CL se diagnostica por la presencia de crisis de llanto inconsolable e intenso que a menudo se producen por la tarde y que se asocian a otros síntomas como distensión abdominal, movimientos de flexión de piernas sobre el abdomen y enrojecimiento cutaneo con el llanto en niños menores de tres meses por lo demas sanos10, 22, 23. Los síntomas comienzan tras la toma y suelen empeorar a lo largo del día. Aunque el CL es de predominio vespertino, existe gran variabilidad a lo largo del día y



Nutrición infantil

Summary
Infant colic is diagnosed in 15% to 40% of children during the first four months of life regardless of whether they are breast or bottle-fed. This colic is characterized by intense inconsolable crying, predominantly in the evenings, often accompanied by other symptoms suggestive of abdominal pain. It tends to resolve spontaneously around the age of 3 to 4 months. The etiology is probably multifactorial (family relationship problems, alterations in the gastrointestinal function and intolerance/allergy to the protein in cow’s milk), though the exact causes are still unknown. Despite the spontaneous favorable outcome, the majority of the parents need some support from the pediatrician, consisting basically of reassuring them and providing them with certain guidelines. When the colic is very severe, aformula that ensures high-grade hydrolysis can be applied and maintained for a 3 to 4month period if it produces an improvement.

EL COLICO DEL LACTANTE


34 de un día a otro20, 22, 24. Generalmente aparece en las primeras 2-4 semanas de vida y persiste hasta el 3-4 mes23. El cuadro tiende a la resolución espontanea a partir de esta edad, sin consecuencias a largo plazo, aunque algunos autores encuentran que estos niños tienen con mayor frecuencia trastornos del sueño25 y problemas de conducta a los tres años8. nen y cols. sobre la microflora intestinal del niño con CL severos, que tiene algunos aspectos distintos de la de los niños sin cólicos35. Los mismos autores demostraron la existencia de una vesícula biliar hipocontractil en relación posiblemente con una disfunción en la secreción de colecistoquinina36. Las madres relacionan la mayor parte de los síntomas con los «gases». Las fuentes de este gas son el aire deglutido y la fermentación colónica. No existe evidencia de que el aire deglutido provoque CL y es probable que sea consecuencia y no causa del mismo1, 37, La fermentación de los hidratos de carbono produce gas. Moore y cols. y Miller y cols. comunicaron en sus trabajos una excreción aumentada de hidrógeno en niños con CL tras la ingestión de alimentos con lactosa39, 40, pero no hay evidencias de que el llanto mejore con una fórmula con bajo contenido en lactosa40, 41. También se ha hecho referencia alreflujo gastroesofagico como causa del cólico, un reflujo silencioso cuya única manifestación sería el llanto42. Estos datos sugieren que debe existir una alteración de la función intestinal en los niños con CL, pero la naturaleza exacta de ésta permanece sin aclarar43. Causas alérgicas De las posibles causas del CL es probable que la alergia/intolerancia a la proteína de la leche de vaca (IPLV) sea la mas ampliamente aceptada44. A principios de siglo, Shannon sugirió que la transmisión de antígenos alimentarios a través de la leche materna desencadenaba cólicos 45. A lo largo de los siguientes años, numerosos trabajos mostraron evidencias mas o menos discutibles del papel etiológico de la PLV. Jakobsson y cols. encontraron una mejoría en los niños con CL al suprimir la PLV en las madres lactantes46 y posteriormente el CL se relacionó con el contenido de IgG bovina en la leche materna47, 48. Lothe y cols. han mostrado en diversos estudios que la PLV puede ser un factor etiológico importante en las formas moderadas y severas del CL. Al sustituir la leche de fórmula primero por una leche de soja y posteriormente por un hidrolizado de caseína encontraron que el 71% de los cólicos era provocado por la PLV y el 53% de estos niños no mejoraba o empeoraba con leche de soja y fórmula de PLV. Todos ellos mejoraron con el hidrolizado49. Asimismo y de acuerdo con otros trabajos50-52, demostraron que los niños con CL padecían con mayor frecuenciaque la población normal IPLV y otras alergias alimentarias a la edad de un año. Aunque muchos autores objetaron deficiencias metodológicas22, 23, 53, 54, todos ellos coinciden en que la leche de soja no es una opción de tratamiento en el CL, dada la frecuencia con que pacientes que no toleran la PLV tampoco toleran la leche de soja19, 22, 23, 53-55.



Etiología
La etiología del cólico del lactante es multifactorial y a pesar del gran número de trabajos que existen al respecto, su causa exacta se desconoce todavía. Se han propuesto múltiples teorías que pueden agruparse y que probablemente estén relacionadas entre sí. Causas psicológicas El CL se plantea como el resultado de un trastorno de conducta por una relación padre-hijo alterada sumado a un caracter difícil del niño11, 26, 27. Estos problemas de relación son el resultado de la mala interpretación de las conductas de los niños y de las expectativas incumplidas de los padres. Se ha relacionado también con factores socioeconómicos, la edad y la paridad de la madre25. No puede afirmarse que el manejo de los padres sea la causa del cólico, pero sí que es posible que contribuya a perpetuarlo. Cambios en las conductas paternas pueden reducir el llanto de los niños con este trastorno28-30. Causas gastrointestinales En 1952 Jorup sugirió que en los niños con CL existía un hiperperistaltismo intestinal31. La clínica que acompaña al llanto inconsolable es muy sugestiva de una afectaciónintestinal10, 22, 23, pero es complicado demostrar la existencia de una lesión, ya que éticamente no es aceptable practicar una técnica invasiva para estudiar la mucosa del intestino del niño con cólico. Indirectamente, muchos autores han comunicado hallazgos relacionados con la posible inmadurez y/o alteración de la motilidad intestinal. Lothe y cols., en distintos estudios, encontraron niveles de motilina basal altos tanto en niños alimentados con fórmula como con lactancia materna, incluso antes de que desarrollen el cólico32, 33 . La motilina acelera el vaciado gastrico y aumenta la actividad motora del intestino reduciendo el tiempo de transito. El incremento de motilina basal podría reflejar una inmadurez intestinal, que explicaría asimismo el aumento de la absorción intestinal de macromoléculas como la lactoalbúmina, que se ha encontrado en los niños con CL33. También se han detectado niveles altos de serotonina34, pero su contribución al cólico y la causa por la que aumenta el nivel de esta hormona permanece sin aclarar. Otros hallazgos relacionados con la afectación intestinal son los que aportan Letho- Posteriormente24 y tras subsanar los posibles errores metodológicos, en un trabajo doble ciego reprodujeron los síntomas del CL al administrar ß-lactoalbúmina a un grupo de niños a los que inicialmente habían tratado con un hidrolizado de caseína. Estos niñosmejoraron del CL (disminuye la media de horas de llanto) con el hidrolizado y empeoraron significativamente respecto al placebo al administrarles capsulas con ß-lactoalbúmina. Estos resultados coinciden con los obtenidos anteriormente por Jakobsson en un grupo de niños con lactancia materna56. En 1989 Forsyth y cols.22 publicaron un trabajo interesante, a pesar del pequeño tamaño de la muestra. Se trata de un estudio de distribución aleatoria, doble ciego y de secuencia cruzada que permite asegurar que la mejoría observada no es espontanea. Demostraron que los niños con cólico disminuyen las horas de llanto al tomar un hidrolizado y que las aumentan al cambiar a una fórmula adaptada. Hay que reseñar la posibilidad del efecto placebo del cambio de fórmula (2/17 niños mejoraron con los tres cambios realizados), lo que coincide con otros trabajos12, 57. Ademas, comprobaron que existe gran variabilidad en las horas de cólico de un día a otro e incluso mejorando con el hidrolizado, los niños pueden padecer horas de cólico algunos días22. Otros autores también relacionan el CL con la PLV y atribuyen un alto porcentaje (11-12%) de los CL severos a la IPLV19, 23, 58. Hill y cols. sugieren que algunos de estos niños padecen una IPLV transitoria, que mejora espontaneamente a las seis semanas de vida aproximadamente59, 60. CL, y no se ha demostrado que supere el efecto del placebo70-72. Sobre el efecto analgésico de la glucosa y la sacarosaexisten numerosos trabajos73-77. La glucosa alivia el dolor por inducción de la liberación de endorfinas73-74 y su efecto esta relacionado con la concentración de la solución75, 76. Markestad analiza el uso de la sacarosa en los niños con CL y encuentra que su efecto apaciguador es significativamente mayor (sacarosa 12% frente a placebo . El empleo de «anisetes» esta ampliamente difundido en nuestro medio. Se utilizan infusiones caseras o comerciales preparadas con semillas maduras de anís estrellado o verde. El principio activo (anetol) tiene propiedades carminativas y eupépticas79. En dosis altas y excesivas estan descritos cuadros de irritabilidad, hipertonía y convulsiones en animales de experimentación80. También en lactantes se ha descrito un cuadro de irritabilidad, llanto, movimientos oculares anormales y cianosis relacionado con una excesiva concentración y abuso en el consumo de la infusión de anís81. El uso de infusiones que contienen manzanilla, regaliz, hinojo y melisa parece ser efectivo en el cólico del lactante82. Modificación de las conductas de los padres En la literatura encontramos numerosos trabajos sobre tratamientos basados en la modificación de las conductas y actitudes de los padres; sin embargo, los resultados son contradictorios y difíciles de comparar. Barr y cols. sugieren que «pasear» al niño con este trastorno no mejora el llanto83. Responder rapidamente al llanto, mantener al niño en movimiento, el usode chupetes y tranquilizarlo suavemente, junto con una serie de consejos e informaciones a los padres no parece proporcionar mejor resultado que simplemente tranquilizar e informar a los padres29, 84, 85 formulando una plan de manejo individualizado86. Taubman demuestra la efectividad de los consejos a los padres sobre el manejo de los niños con CL, de forma que la mejoría obtenida es similar a la que se consigue al aplicar una dieta libre de PLV y, a pesar del reducido número de pacientes de la muestra, enfatiza la importancia de los consejos a los padres87. Modificaciones en la dieta Eliminar la PLV de la dieta es efectivo tanto en grupos seleccionados como en la población general de niños con CL55, aunque la mayoría de los estudios se basa en grupos de niños con cólicos moderados y severos22, 24, 49, 56, Utilizar un hidrolizado de caseína mejora los síntomas del cólico22, 24, 49, 55, 56, 58, 59, 88 y únicamente esta justificado su ensayo en los CL moderados y severos23, 55. En el caso de la lactancia materna la frecuencia del CL es la misma14, 47, 56, 89. A estas madres debe aconsejarseles una dieta
EL COLICO DEL LACTANTE

Tratamiento
A pesar de la evolución favorable del CL espontaneamente, que desaparece o mejora alrededor de los 3-4 meses de vida, la mayoría de los padres necesita y solicita ayuda médica. Los enfoques terapéuticos varían según la causa a la que se atribuye el cólico, pero no esta nada claro cual deellos es mas efectivo. Tratamientos farmacológicos Se han ensayado diferentes anticolinérgicos como el clorhidrato de diciclomina (Bentylol®), que demuestra ser efectivo en el alivio de los síntomas55, 57, 61-63, aunque no parece ser superior a las modificaciones dietéticas64. La presencia de efectos adversos como somnolencia, estreñimiento y dificultad respiratoria desaconseja su uso61, 62, 65-67. La dimeticona (Aeroplus®, Aerored®) es un agente tensioactivo que actúa sobre la formación de gas, no es tóxica y no se absorbe68. Ha sido utilizada ampliamente; sin embargo, aunque sí disminuye la flatulencia en adultos69, no ocurre lo mismo en niños con
36 libre de PLV y otros alergenos alimentarios, como el pescado o el huevo90, 91, aunque también sobre esto hay opiniones contradictorias92, y técnicas correctas de amamantamiento93, 94. En resumen, un esquema terapéutico podría ser: – Tranquilizar a los padres. Valorar si la causa del llanto puede no ser el cólico (hambre, frío, calor), intentar establecer rutinas diarias, patrones de sueño, etc. y, sobre todo, aconsejarles que antes de llegar a estar exhaustos por el llanto del niño intenten buscar el apoyo de otros familiares dejando al niño con ellos, si es necesario. No se han demostrado complicaciones a largo plazo y el desarrollo posterior es normal, aunque sufren mas problemas relacionados con la alimentación (comportamientos negativos, dolor abdominal)95.Posiblemente estos niños necesitan mas tranquilidad y menos estímulos. En ocasiones, un tacto rectal y una dilatación suave del esfínter anal proporcionan un alivio espectacular de los síntomas y algunas veces definitivo96. – En cólicos severos esta justificado un ensayo durante 2-3 semanas con una fórmula de alto grado de hidrólisis y si existe mejoría, mantenerla hasta los tres o cuatro meses de vida. No hay motivos para seguir administrandola mas alla de este tiempo. – En las lactancias maternas puede intentarse una dieta materna libre de PLV y de otros alergenos alimentarios (huevo, pescado). Aunque algunos estudios sugieren una mayor incidencia de síntomas alérgicos en estos niños19, hay que intentar que los padres no se queden con la idea de que sus hijos son obligatoriamente alérgicos, por las implicaciones que este diagnóstico representa a largo plazo; y cuando no existe mejoría con el cambio de leche, se seguira apoyando a estos padres intentando evitar los sentimientos de frustración e impotencia que el CL genera en ellos.
ACTA PEDIATRICA ESPAÑOLA, Vol. 58, N.o 5, 2000

Bibliografía
1. Illingworth RS. Three month’s colic. Arch Dis Child 1954; 29: 165-74. 2. Wessel MA, Cobb JC, Jackson EB, Harris GS, Detwilwe AC. Paroxysmal fussing in infancy, sometimes called «colic». Pediatrics 1954; 14: 421-35. 3. Jakobsson I, Lindberg T, Lothe L. Infantile colic and food intolerance. Lakartidnigen 1979; 76: 2.468. 4. Hide DW, Guyer BM.Prevalence of infant colic. Arch Dis Child 1982; 57: 559-60. 5. Thomas DW, McGilligan K, Eisenberg LD, Lieberman HM, Rissman EM. Infantile colic and type of milk feeding. Am J Dis Child 1987; 141: 451-3. 6. Forsyth BW, Leventhal JM, McCarthy PL. Mother’s perceptions of problems of feeding and crying behaviors. Am J Dis Child 1985; 139: 269-72. 7. Lothe L, Ivarsson SA, Ekman R, Lindberg T. Motilin and infant colic. Acta Pediatr Scand 1990; 70: 410-6.

8. Rautava P, Lethonen L, Helenius H, Sillanpää M. Infantile colic: Child and family three years later. Pediatrics 1995; 96: 43-7. 9. Canivet C, Hagander B, Jakobsson I, Lanke J. Infantile colic-less common than previously estimated? Acta Paediatr 1996; 85: 454-8. 10. Stagnara J, Blanc JP, Danjou G, SimonGhediri MJ, Dürr F. Éléments cliniques du diagnostic de coliques du nourrisson. Enquête chez 2,773 nourrissons agés de 15 à 119 jours. Arch Pediatr 1997; 4: 959-66. 11. Carey WB. «Colic»-Primary excessive crying as an infant-environment interaction. Pediatr Clin North Am 1984; 31: 993-1.005. 12. O’Donovan JC, Bradstock AS. The failure of conventional drug therapy in the management of infantile colic. Am J Dis Child 1979; 133: 999-1.001. 13. Illingworth RS. Infantile colic revisited. Arch Dis Child 1985; 60: 981-5. 14. Clyne PS, Kulzcycky JrA. Human breast milk contains bovine IgG. Relationship to infant colic? Pediatrics 1991; 87: 439-44. 15. Barr RC, Rotman A, Yaremko J, Leduc D,Francoeur TE. The crying of infants with colic: A controlled emperical description. Pediatrics 1992; 90: 14-21. 16. Brazelton TB. Crying in infancy. Pediatrics 1962; 29: 579-88. 17. Michelsson K, Rinne A, Paajanen S. Crying, feeding and sleeping patterns in 1 to 12 monthold infants. Child Care Health Dev 1990; 16: 99111. 18. StJames-Roberts I, Halil T. Infant crying patterns in the first year: Normal community and clinical findings. J Child Psychol Psychiatry 1991; 32: 951-68. 19. Iacono G, Carroccio A, Montalto G, Cavataio F, Bragion E, Lorello D et al. Severe infantile colic and food intolerance: A long-term prospective study. J Pediatr Gastroenterol Nutr 1991; 12: 332-5. 20. Hill DJ, Menahem S, Hudson I, Sheffield L, Shelton M, Oberklaid F et al. Charting infant distress: An aid to defining colic. J Pediatr 1992; 121: 755-8. 21. Lethonen L, Korvenranta H. Infantile colic. Seasonal incidence and crying profiles. Arch Pediatr Adolesc Med 1995; 149: 533-6. 22. Forsyth BW. Colic and the effect on changing formulas: A double-blind, multiple-crossover study. J Pediatr 1989; 115: 521-6. 23. Sampson HA. Infantile colic and food allergy: Fact or fiction? J Pediatr 1989; 115: 583-4. 24. Lothe L, Lindberg T. Cow’s milk whey protein elicits symptoms of infantile colic in colicky formula-fed infants: A double-blind crossover study. Pediatrics 1989; 83: 262-6. 25. Crowcroft NS, Strachman DP. The social origins of infantile colic: questionnaire studycovering 76,747 infants. BMJ 1997; 314: 1.325-8. 26. Taubman B. Clinical trial of the treatment of colic by modification of parent-infant interaction. Pediatrics 1984; 74: 998-1.003. 27. Schmitt BD. Colic: Excessive crying in newborns. Clin Perinatol 1985; 12: 441-51. 28. Carey WB. The effectiveness of parent counseling in managing colic (commentary) Pediatrics 1994; 94: 333-4. 29. Wolke D, Gray P, Meyer R. Excessive infant crying: a controlled study of mothers helping mothers. Pediatrics 1994; 94: 322-32.


30. Wolke D, Meyer R (letter). Pediatrics 1995; 96: 165-6. 31. Jorup S. Colonic hyperperistalsis in neurolabile infants. Acta Paediatr Scand 1952; 41: S85. 32. Lothe L, Ivarsson SA, Lindberg T. Motilin, vasoactive intestinal peptide and gastrin in infant colic. Acta Paediatr Scand 1987; 76: 316-20. 33. Lothe L, Lindberg T, Jakobsson I. Macromolecular absorption in infants with infantile colic. Acta Paediatr Scand 1990; 79: 417-21. 34. Kurtoglu S, Üzüm K, Hallac IK, Coskun A. 5-Hydroxy-3-indole acetic acids levels in infantile colic: Is serotoninergic tonus responsible for this problem? Acta Paediatr 1997; 86: 764-5. 35. Lethonen L, Korvenranta H, Eerola E. Intestinal microflora in colicky and noncolicky infants: bacterial cultures and gas-liquid chromatography. J Pediatr Gastoenterol Nutr 1994; 19: 310-4. 36. Lethonen L, Svedström E, Korvenranta H. Gallblader hypocontractility in infant colic. Acta Paediatr 1994 : 1.174-7. 37. Harley LM. Fussing and crying in young infants. Clinical considerations and practical management. Clin Pediatr 1969; 8: 138. 38. Sferra TJ, Heitlinger LA. Gastrointestinal gas formation and infantile colic. Pediatr Clin North Am 1996; 43: 489-510. 39. Moore DJ, Robb TA, Davidsson GP. Breath hydrogen response to milk containing lactose in colicky and noncolicky infants. J Pediatr 1988; 113: 979. 40. Miller JJ, McVeagh P, Fleet GH, Petocz P, Brand JC. Effect of yeast lactase enzyme on «colic» in infants fed human milk. J Pediatr 1990; 117: 261-3. 41. Ståhlberg MR, Savilahti E. Infantile colic and feeding. Arch Dis Child 1986; 61: 1.232-3. 42. Berkowitz D, Naveh Y, Berant M. «Infantile colic» as the sole manifestation of gastroesophageal reflux. J Pediatr Gastroenterol Nutr 1997; 24: 231-3. 43. Lindberg T. Infantile colic and small intestinal function: a nutritional problem? Acta Paediatr 1999; 88: 58-60. 44. Hill DJ, Hosking CS. Role of adverse reactions in infantile colic. En: de Week AL, Sampson HA, eds. Intestinal immunology and food allergy. New York: Raven Press, 1995; 131-40. 45. Shanon WR. Colic in breast-fed infants as a result of sensitizacion to foods in the mother’s dietary. Arch Paediatr 1921; 38: 756-61. 46. Jakobsson I, Lindberg T. Cow’s milk as a cause of infantile colic in breastfed infants. Lancet 1978; 26: 437-9. 47. Jakobsson I, Lindberg T, Benediktsson B, Hansson BG. Dietary bovine ß-lactoglobulinis transferred to human milk. Acta Paediatr Scand 1985; 73: 342-5. 48. Clyne PS, Kulczycki A Jr. Human breast milk contains bovine IgG. Relationship to infant colic? Pediatrics 1991; 87: 439-44. 49. Lothe L, Lindberg T, Jakobsson I. Cow’s milk formula as a cause of infantile colic: A double-blind study. Pediatrics 1982; 70: 7-10. 50. McGee WA. Colic: Its pattern in infancy and later life. South Med J 1950; 43: 335. 51. Gerrad JW, Mackenzie JWA, Goluboff N, Garson JZ, Maningas CS. Cow’s milk allergy: Prevalence and manifestations in an unselected series of newborns. Acta Paediatr Scand 1973: S234. 52. Jakobsson I, Lindberg T. A prospective study of cow’s milk protein intolerance in swedish infants. Acta Paediatr Scand 1979; 68: 853. 53. Le Blanc MH. Soy formula doesn’t help colic (letter). Pediatrics 1983; 71: 299. 54. Carey WB. Cow’s milk formula and infantile colic (letter). Pediatrics 1989; 84: 1.124-5. 55. Lucassen PLBJ, Assendelft WJJ, Gubbels JW, Van Eijk JTM, Van Geldrop WJ, Knuistingh Neven A. Effectiveness of treatments for infantile colic: systematic review. Br Med J 1998; 316: 1.563-9. 56. Jakobsson I, Lindberg T. Cow’s milk proteins cause infantile colic in breast-fed infants: a double-blind crossover study. Pediatrics 1983; 71: 268-71. 57. Illingworth RS. Evening colic in infants: a double-blind trial of Didyclomine hydrochloride. Lancet 1959; 2: 1.119-20. 58. Verwimp JJM, Bindels JG, Barents M, Heymans HSA.Symptomatology and growth in infants with cow’s milk protein intolerance using two different whey-protein hydrolysate based formulas in a Primary Health Care setting. Eur J Clin Nutr 1995; 49: S39-48. 59. Hill DJ, Hudson IL, Shefield LJ, Shelton MJ, Menahem S, Hosking CS. A low allergen diet is a significant intervention in infantile colic: results of a community-based study. J Allergy Clin Immunol 1995; 96: 886-92. 60. Hill DJ. The colic debat (letter). Pediatrics 1995; 96: 165. 61. Grunseit F. Evaluation of the efficacy of Dicyclomine hydrochloride (Merbentyl) syrup in the treatment of infant colic. Curr Med Res Opin 1977; 5: 258-61. 62. Weissbluth M, Christoffel KK, Davis AT. Treatment of infantile colic with Dicyclomine hydrochloride. J Pediatr 1984; 104: 951-5. 63. Hwang CP, Danielsson B. Dicyclomine hydrochloride in infant colic. Br Med J 1985; 291: 1.014. 64. Oggero R, Garbo G, Savino F, Mostert M. Dietary modifications versus Dicyclomine hydrochloride in the treatment of severe infantile colics. Acta Paediatr 1994; 83: 222-5. 65. Edwards PDL. Dicyclomine in babies. Br Med J 1984; i: 1.230. 66. Williams J, Watkin-Jones R. Dicyclomine: worrying symptoms associated with its use in some small babies. Br Med J 1984; i: 901. 67. Spoudeas H, Shribman S. Dicyclomine in babies. Br Med J 1984; i: 1.230. 68. Tratamiento del cólico infantil. Información terapéutica del Sistema Nacional de Salud 1992; 16: 99-101. 69. Berstein JE. A double-blind trialof Simethicone un functional disease of the upper gastrointestinal tract. J Clin Pharmacol 1974; 14: 617-23. 70. Danielsson B, Hwang CP. Treatment of infantiles colic with surface active substance (Simethicone). Acta Paediatr Scand 1985; 74: 446-50. 71. Sethi KS, Sethi JK. Simethicone in the management of infantile colic. Practicioner 1988; 508: 232. 72. Metcalf TJ, Irong TG, Sher LD, Young PC. Simethicone in the treatment of infantile colic: a randomized placebo-controlled multicenter trial. Pediatrics 1994; 94: 29-34. 73. Shide BJ, Blass EM. Opiod effects of intraoral infusion of corn oil and polycose on stress


EL COLICO DEL LACTANTE

reactions in 10-day-old rats. Behav Neurosci 1989; 103: 1.168-75. 74. Blass EM, Hoffmeyer LB. Sucrosa as an analgesic for newborn infants. Pediatrics 1991; 87: 215-8. 75. Rushforth JA, Levene MI. The effect of sucrosa on crying in response to heel stab. Arch Dis Child 1993; 69: 388-9. 76. Haouari N, Wood C, Griffith G, Levene M. The analgesic effect of sucrose in full term infants: a randomissed controlled trial. Br Med J 1995; 310: 1.498-500. 77. Carbajal R, Chauvet X, Couderc S, OlivierMartin M. Randomised trial of analgesic effects of sucrose, glucose and pacifiers in term neonates. Br Med J 1999; 319: 1.393-7. 78. Markestad T. Use of sucrose as a treatment for infant colic. Arch Dis Child 1977; 76: 356-8. 79. Font P. Plantas medicinales. El Dioscórides renovado. Editorial LaborSA, 1981; 493. 80. Le Bourhis B. Identification et dosage des metabolites du trans anethole chez le rat, le lapin et l’homme. Ann Pharm Franc 1970; 28: 355-61. 81. López S, Ramos S, Hernandez M, Ruiz M, Jiménez J, Morales C. Intoxicación por anetol en el lactante. Rev Esp Pediatr 1987; 43: 227-31. 82. Weizman Z, Alkrinawi S, Goldfarb D, Bitran C. Efficacy of herbal tea preparation in infantile colic. J Pediatr 1993; 122: 330-2. 83. Barr RG, McCullan SJ, Spiess H, Leduc DG, Yaremku J, Barfield R et al. Carrying as colic «therapy»: a randomized controlled trial. Pediatrics 1991; 87: 623-30. 84. Parkin PG, Schwartz CJ, Manuel BA. Randomized controlled trial of three interventions in the management of persistent crying of infancy. Pediatrics 1993; 92: 197-201. 85. McKenzie S. Troublesome crying in infants: effect of advice to reduce stimulation. Arch Dis Child 1991; 66: 1.416-20. 86. Balon AJ. Management of infantile colic. Am Fam Physician 1997; 55: 235-42. 87. Taubman B. Parenteral counselling compared with elimination of cow’s milk or soy milk protein for the treatment of infantile colic: a randomised trial. Pediatrics 1988; 81: 756-61. 88. Jakobsson I, Lothe L, Ley D, Borschel MW. Effectiveness of casein hydrolysate feedings in infants with colic. Acta Paediatr 2000; 89: 18-21. 89. Axelsson I, Jakobsson I, Lindberg T, Benediktsson B. Bovine ß-lactoglobulin in the human milk. Acta Paediatr Scand 1986; 75: 702-7. 90. Zeiger RS, HellerS, Mellon MH, Forsythe AB, O’Connor RD, Hamburger RN et al. Effect of combined maternal and infant food-allergen avoidance on development of atopy in early infancy: A randomised study. J Allergy Clin Immunol 1989; 84: 72-89. 91. Hermann Me, Dannemann A, Grüters A, Radisch B, Dudenhausen JW, Bergmann R et al. Prospective study on the atopy preventive effect during pregnacy and lactation. Eur J Pediatr 1996; 155: 770-4. 92. Hatteving G, Kjellman B, Sigurs N, Bjorksten B, Kjellman NIM. Effect of maternal avoidance of eggs, cow’s milk and fish during lactation upon allergic manifestations in infants. Clin Exp Allergy 1989; 19: 27-32. 93. Woolridge MW, Fisher C. Colic, «overfeeding» and symptoms of lactose malabsorption in the breast-fed baby: A possible artifact of feed management. Lancet 1988; 13: 382-4. 94. Evans K, Evans R, Simmer K. Effect of the method of breast feeding on breast engorgement, mastitis and infantile colic. Acta Paediatr 1995; 84: 849-52. 95. Canivet C, Jakobsson I, Hagander B. Infantile colic. Follow-up at four years of age: still more «emotional». Acta Paediatr 2000; 89: 13-7. 96. Davidson M. Cólicos infantiles. En: Rudolph AM, ed. Pediatría. Barcelona: Editorial Labor, 1985; 1.004-5. Fecha de recepción: 3-III-00 Fecha de aceptación: 5-IV-00 J. Dalmau Serra Sección de Nutrición Hospital Infantil «La Fe» Avda. Campanar, 21 46009 Valencia






Política de privacidad