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Alternancia - Pero que beneficios traería esta alternancia en el poder, BASSOLS Y ARZALUZGOBIERNOS MUNICIPALES Y ALTERNANCIA POLÍTICA



La concertación perdió su razón de ser, se constituyo para alcanzar el retorno a la democracia y desarrollar un gobierno de transición, lo cual logro satisfactoriamente. Pero no ha logrado plantearse un nuevo objetivo común, quizas por las distintas posturas que encontramos al interior del conglomerado y es por ello que hoy en día la vemos como una coalición desgastada, sin mística, que solo tiene como meta la mantención del poder en el corto plazo, con un gobierno de la Alianza habra un necesario reordenamiento de los conglomerados, los cuales aun responden a un clivaje añejo como es el SI y el NO. La concertación estara obligada a reestructurarse y encontrar nuevos objetivos que le permitan volver a ser atractiva para los votantes y la Alianza desarrollara un gobierno integrador que abra sus puertas a una nueva coalición por el Cambio que no se limite a RN y la UDI sino que acoga también a gente Independiente, Ex Concertacionistas desencantados, Partidos Regionales, los cuales al igual que la Alianza buscan cumplir con muchas de las tareas pendientes de la concertación



Pero que beneficios traería esta alternancia en el poder:

-Renovación de Personal: Con la llegada de un nuevo gobierno de la Alianza Saldran una gran cantidad operadores políticos que en muchos casos no tiene las aptitudes ni las herramientas para realizar su labor satisfactoriamente, en su reemplazo ingresaran profesionales mas idóneos y técnicos en la materias, en la futura presidencia de Sebastian Piñera ingresaran mas de 3000 doctorados a la administración publica, lo cual noes una garantía de mejora, pero si nos da una luz de que los criterios para elegir a un funcionario seran en primer lugar la meritocracia y la capacidad y no el cuoteo político, el nepotismo y la pitutocracia

-Mas eficiencia en la labor Administrativa: Actualmente tenemos un Estado burocratico, lleno de trabas, excesivamente centralizado en toma de decisiones y en el otorgamiento de los recursos. Un futuro gobierno de la alianza tendra como eje central la modernización del Estado, otorgando mayor autonomía decisional a las autoridades descentralizadas especialmente de regiones, haciendo mas agil los servicios públicos, mejorando la fiscalización, potenciando las tecnologías de la información y ejecutando mejores políticas publicas

-Mas Espacio para las Regiones: Hoy en día podemos apreciar que hay un notable abandono de las regiones, el subsidio para el Transantiago es un claro ejemplo de la poca importancia que se les da, pues contradictoriamente se incentiva el vivir en Santiago ya que el transporte es mas barato. Por el contrario el Estado debería estimular la salida de nuestra capital que esta colapsada, es por eso que una meta del futuro gobierno de la alianza es elaborar políticas que hagan mas atractivo para las personas y para las empresas instalarse en regiones, permitiendo una efectiva regionalización con Regiones Pujantes y Prosperas



-Mayor Transparencia: Un futuro Gobierno de la alianza mejorara la publicidad de los actos del gobierno y la administración, generara vías de accountabulity o rendición de cuentas que permitan saber concerteza el destino de las rentas públicas. Se Reformara la Contraloría General de la Republica otorgandole mayores atribuciones de control y fiscalización sobre todos los Órganos del Estado

-Mas y Mejor Trabajo para todos: Se le dara prioridad a la generación de empleo, se daran mas facilidades para el desarrollo de las PYMES y se flexibiliza el mercado laboral respetando los derechos de los trabajadores

-Tecnología e Innovación: se invertira en nuevas ideas dando espacio a gente creativa con proyectos ambiciosos que den una mejor calidad de vida a los ciudadanos

- Educación: Se aumentaran ostensiblemente los recursos en educación con un financiamiento focalizado a quienes mas lo necesitan, control de la gestión y de los recursos en colegios municipales como subvencionados, Modificación del estatuto docente por una Carrera Docente que premie a los buenos profesores y capacite a quienes no hacen bien su trabajo, Promoción de nuevas formas de enseñanza mas conectadas con el mundo de hoy

-Medio Ambiente: Elaboración de políticas gubernamentales que creen conciencia sobre el cuidado de su entorno y de la necesidad de tener un desarrollo Sustentable. Generación de Energías Limpias ya sean Eólicas, Solares, Undimotrizes, Geotérmicas. Creación de un proyecto Nacional de Reciclaje que frene la gran cantidad de vertederos que hay en nuestro país

-Liderazgo: Caras nuevas significan también nuevos liderazgo y nuevas ideas, desde la presidencia se notara una nueva forma de afrontar los problemas, mayor caracter, mas claridad en los objetivos, lo quepermitira guiar con decisión los destinos del país hacia un mejor chile para el bicentenario

¿Qué hubiese ocurrido si la presidenta no hubiese proclamado a los cuatro vientos su desafortunado Gobierno Ciudadano? ¿se hubiesen atrevido o al menos se habrían sentido con mayor libertad para reclamar por lo justo y en realidad por cualquier cosa? ¿quién ha sacado provecho de las buenas intenciones que acompañaban a la Presidenta? La verdad sea dicha no se podría afirmar tan tajantemente que las cosas hubieran podido ser diferentes con o sin gobierno ciudadano, lo que sí es cierto es que la sociedad chilena es todavía machista y al ver a una presidenta muchos comenzaron a subirse, literalmente, por el chorro, y se aprovecharon de sus buenas intenciones; políticos de la propia coalición de gobierno advirtieron la oportunidad única de ganar protagonismo con actitudes desafiantes y bastante poco leales, con lo que fueron construyendo mas rapido de lo esperado un clima de animadversión que fue prontamente percibido por la ciudadanía. No se trata de exculpar a la Presidenta de sus responsabilidades, pues huelga decir que muchas de sus decisiones han sido erradas, sino simplemente de no ser tan duros con ella, toda vez que su gran responsabilidad ha sido confiar en un equipo de colaboradores que al parecer no la han apoyado lo suficiente, porque lejos de abocarse a un proyecto país, se han dedicado a sus proyectos personales, aprovechando todas las oportunidades que se les han presentado para desentenderse de la responsabilidad que a ellos también les cabe y con masargumentos que a la propia Presidenta. Sin embargo, los dados ya se lanzaron y si de cuartos de hora se trata, el de la concertación se extingue rapidamente y la historia debera recordar que, en estricto rigor, no fue precisamente la Presidenta la culpable de dicha extinción, sino los efectos negativos propios de la perpetuación del poder en manos de una misma opción política. Empero, no todo es tan negativo si consideramos seriamente que esta en nuestras manos cambiar radicalmente el escenario político de nuestro país, dando paso a la alternancia en el poder.

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Cuando un partido esta en la oposición, se opone. Ese es su trabajo. Pero cuando se llega al poder, debe gobernar. El discurso facil se ha terminado, la presión de la realidad se vuelve irresistible. Por fuerza, adopta parte de las políticas que antes había denunciado. Y nace un nuevo consenso nacional. |

La reelección en los países con instituciones débiles, tiende a acentuar el peso de los liderazgos personales, en detrimento de ellas. Los largos períodos en el poder por parte de una misma persona parecen una anomalía, en el sentido que se asemeja a una incongruencia en la vida de una democracia.



Mas alla de las personas, en el cuadro de una normal dialéctica democratica, parece natural esperar que cualquier orientación política, incluso la mas exitosa, deba, después de un cierto tiempo, concluir su ciclo. Pero sería apresurado concluir que los conceptos de alternancia y democracia tengan la misma extensión y, por lo tanto, sean sustancialmente coincidentes. Puede haber alternancia sindemocracia y democracia sin alternancia. La alternancia en el poder no es un fenómeno exclusivo de la democracia, luego entonces, el hecho de que ocurra una renovación política no es una prueba suficiente de la naturaleza democratica o de la buena calidad democratica de un régimen político.

La democracia es un sistema delicado y exigente. Requiere que sean satisfechas muchas condiciones y precondiciones, entre estas últimas, la igualdad en el goce de los derechos fundamentales. Pero la democracia exige el cumplimiento de las condiciones de ella, y es que las reglas de juego, el sistema electoral, la configuración de los poderes públicos, sus funciones y relaciones recíprocas estén estructuradas de tal manera que puedan producir decisiones políticas con el maximo consenso y con la mínima imposición. Donde las condiciones y las precondiciones de la democracia no sean satisfechas al menos en grado mínimo, puede verificarse una alternancia en el gobierno, pero se trata de una alternancia sin democracia. Vincular de manera estrecha el concepto de democracia al de elecciones, como parecería mas obvio, implica reconocer la posibilidad de que pueda existir democracia también sin alternancia.

Los ciudadanos no deben transformarse, de electores por un día, en sujetos pasivos por años o simples espectadores mas o menos distraídos, o peor aún: súbditos apaticos, sino que deben conservar un papel activo asumiendo la figura de 'opinión pública crítica'. El ciudadano como elector es una especie de juez de los candidatos, pero después de las elecciones debetornarse en juez de los elegidos, ya que tras determinado tiempo sera llamado a emitir un nuevo juicio en caracter de elector.


RESUMEN
La transición democratica es un tema fundamental en el debate sobre la transformación del sistema
político mexicano. En ese sentido, el papel de los gobiernos municipales de alternancia política es
puesto a discusión, particularmente en la década actual.
El presente trabajo se divide en tres apartados. En el primero se hacen algunas reflexiones acerca
de las relaciones entre alternancia y transición política en México.
En el segundo se integra un
panorama general de los antecedentes y las tendencias recientes de la integración de los ayuntamientos
por partido político, a fin de mostrar cual es la magnitud de este fenómeno. Finalmente
en el tercer apartado exploramos algunas experiencias de gestión municipal, a fin de configurar perfiles
de actuación por partido político de oposición que ayuden a la interpretación global del problema
analizado. En un breve apunte final nos enfocamos en nuevas interrogantes y reflexiones acerca
del papel de los gobiernos locales en la elaboración de proyectos y programas de desarrollo
urbano en el contexto de las ciudades mexicanas en los años noventa.
ABSTRACT
Democratic transition is a fundamental issue in the debate over the transformation of the Mexican
political system. In this sense, the role of thelocal governments in political alternación in the last
decade is discussed.
This paper is divided into three sections. In the first one, there are some thoughts 011 the relationship
between political alternación and transition in Mexico. In the second section there is a
general overview of the preceding and recent tendencies in the integration of the town councils for
a political party, in order to show what the magnitude of this phenomenon is; in the third section
we explore some of the results of the measures taken by local governments, in order to shape profiles
of action for each oposition party that will help to give a global interpretation of the problem
that was examined. In a short ending note, we focus on new questions and thoughts about the role
of local governments in the preparation of new plans and programs for urban development in the
context of Mexican cities in the 90’s.
*Profesor-investigador del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma
Metropolitana-Iztapalapa.
E-mail: mbr@xanum.uam.mx
**Asesora de la Comisión de Desarrollo Urbano de la Asamblea de Representantes del Distrito
Federal.
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1.
Transición política y municipio en México
A principios de la década de los setenta, los escasos analistas interesados en los municipios mexicanos
se cuestionaban sobre las posibilidades reales de que la oposición conquistara ayuntamientos,
dentro de un régimen opresor que ofrecía muy escasos margenes de acción por la vía electoral
(Monjardín, 1986). Aunquecomenzó ya a hablarse de una “utopía viable” de largo plazo, a contracorriente
de las tendencias que frenaban el proceso, los ayuntamientos gobernados por partidos
de oposición eran un hecho insólito en el territorio nacional.
Si hacemos un breve recuento de los primeros casos de ayuntamientos encabezados por alguna
organización o partido político distinto al PRI, bien puede hablarse de ayuntamientos “heroicos”,
cuyas gestiones fueron precedidas frecuentemente por actos de represión sangrientos y seguidas por
intentos de división de los movimientos partidistas y ciudadanos al interior del municipio. En ocasiones
se llegó a declarar desaparecidos los poderes, como fue el caso de Juchitan, Oaxaca, en tiempos
de la Cocei (1983).
Lo mas común fue el recurrir a la asfixia financiera de los municipios, lo cual llegaba a tensar
las relaciones intergubernamentales entre los tres niveles de gobierno, particularmente entre el
estatal y el municipal (recuérdese tan sólo la segunda gestión municipal del doctor Nava en San
Luis Potosí
, de 1983 a 1985).
El reconocimiento de los triunfos electorales de la oposición tardó en llegar a los municipios. La
aparición de candidatos a alcaldes surgidos de las tilas empresariales y ahora dentro de un partido
de oposición (mayoritariamente el PAN) fue un fenómeno que aceleró la llegada de la oposición al
poder municipal. Sus primeros antecedentes datan quiza del sexenio de Luis Echeverría, cuando se
produce un sensible desgaste en las relaciones Estado-empresarios, el cual culmina con las
expropiaciones de tierras enSonora al final de su mandato y la consecuente irritación de agricultores
y empresarios agrícolas del norte del país.
Esta situación tendió a aligerarse durante la bonanza petrolera de finales de los años setenta y
principios de los ochenta, pero una vez declarada la nueva crisis económica en 1982 y decretada la
nacionalización bancaria en ese año, el nuevo gobierno de Miguel de la Madrid recibe un país en
casi quiebra financiera y con una creciente insatisfacción social.
Ante esas circunstancias, se aprueba una importante aunque limitada reforma al art. 115 en
febrero de 1983, que no tuvo los resultados anunciados en cuanto a una verdadera autonomía
financiera y política del municipio mexicano. En esa época de crisis y de recambio del modelo
económico y productivo, afloraron nuevos conflictos y movimientos sociales; pero, al mismo tiempo
cobraron una importancia mayor las elecciones municipales y subsecuentemente las estatales.
El triunfo del candidato del PAN a la gubernatura del estado de Baja California en 1989 venía
precedido por una todavía débil pero creciente presencia de la oposición en municipios importantes
del país, particularmente en los estados del norte de la República. Expresaba también, en el ambito
nacional, la fractura del partido en el poder, que perdía su dominio, casi absoluto hasta entonces
en el terreno electoral.
El estreno de la primera gubernatura de oposición marcó el inicio del sexenio de Carlos Salinas
de Gortari y con él una política regresiva hacia los principios basicos del federalismo mexicano, en
cuantoal respeto a la autonomía de los estados y
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municipios. Como lo ha indicado un estudioso del tema (Martínez Assad, 1994), se trató del sexenio
con el mayor número de gobernadores depuestos o removidos desde tiempos de Lazaro
Cardenas, cuando éste trataba de librarse del maximato callista. Se llegó a la cifra de 14 gobernadores
sustituidos entre 1989 y 1994, lo cual ha dejado pendientes soluciones políticas impostergables
que se han acumulado a otras de caracter regional y nacional.
Por otra parte, la primera gubernatura panista implicó un paso adelante en el proceso de la transición
democratica nacional. Ello, porque significó el reconocimiento de la alternancia política en el
gobierno de una entidad federativa, aun cuando su forma y contenido comienzan a definirse en el
ejercicio de la gestión pública, como lo hacen notar algunos de sus estudiosos (Guillén López
1993, y Espinoza Valle, 1995).
Lo mas importante del caso es que se plantea la necesidad de diferenciar, como horizonte de analisis
en este proceso, entre transición política derivada de la alternancia en el gobierno y transición
democratica. Esta última es entendida como el proceso de construcción de un nuevo espacio para
la realización de la política, en donde la política electoral y sus componentes, fundamentalmente
ciudadanos y partidos, reales y formales, constituyen el eje determinante para la integración y eventual
funcionamiento de los aparatos de gobierno en todos sus niveles. La construcción de estenuevo
espacio nos debe conducir también hacia una nueva articulación entre ciudadanos e instituciones
de gobierno, con formas distintas en su relación que desintegren la red social corporativa que por
décadas el partido oficial ha reproducido (Guillén López, 1993).
A partir de esta definición pueden esbozarse nuevos interrogantes y elementos de analisis para la
comprensión del actual fenómeno de la alternancia política, tanto a nivel estatal como, en nuestro
caso, el municipal.
Apoyados en las consideraciones anteriores, afirmamos que la democracia local no llega necesariamente
con la conquista del ayuntamiento por parte de la oposición, provenga ésta del PAN, del
PRD, del PT o de otro partido. Pero es precisamente cuando se acumulan las experiencias de
gestión con alternancia política cuando aparece con mayor fuerza la necesidad de avanzar hacia la
democracia municipal.
Gracias a que estas experiencias han sido sistematizadas durante los últimos años en proyectos
de investigación colectivos (Merino, 1995; Cabrero, 1995, y Ziccardi, 1995), puede afirmarse que
tal democracia es incipiente y fragil, aunque se expanda todos los años la alternancia en los municipios
mexicanos.
Los ensayos calificados como de “buen gobierno” local son todavía escasos y requieren de
mayores aproximaciones analíticas. Para su evaluación puntual se han señalado, entre otros, los criterios
de transparencia en la gestión pública, pluralidad en la integración de los cabildos, apertura
política (que equivale a tolerancia y negociación con otras fuerzas y grupossociales) y participación
democratica local, “factores que muchas veces siguen pendientes a pesar de la alternancia
(Aziz Nassif, 1994).
El lento proceso de construcción de ciudadanías, el reconocimiento de identidades locales
y el fomento de formas descentralizadas de la toma de decisiones a nivel municipal parecen
ser un objetivo al menos secundario en los programas de gobierno municipal de alternancia
política. Pero lo que se plantea cada vez con mayor insistencia (razones sobran) es la recons-
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trucción del municipio mexicano mediante un nuevo pacto federal, un Nuevo Federalismo, con
mayúsculas, que elimine la debilidad institucional del municipio y haga posible su autonomía
frente a otras instancias de gobierno.
Las resistencias del sistema político a transformar las relaciones entre centro y regiones son evidentes
al grado de haber frenado su discusión en la recién aprobada reforma política de 1996.
Queda, pues, un punto pendiente en la agenda política nacional del sexenio zedillista, el cual no
puede retrasarse mas en la pretendida reforma del Estado.
No puede dejarse de señalar que los partidos de oposición han competido electoralmente en
condiciones desiguales frente al partido del Estado y el aparato de poder estatal, que tiende a actuar
en forma proselitista. Por ello, cuando el PRI pierde en las elecciones, en la mayoría de los casos
se presentan condiciones inéditas en la tarea de gobernar un municipio o un estado. El desgaste que
experimenta la oposición altransformarse en gobierno, dificulta, en muchos casos, la puesta en
practica de sus programas (Meyer, 1994).
Cuando la oposición se convierte en gobierno municipal,
comienza una nueva etapa de relaciones intergubernamentales, que debería orientarse a la búsqueda
de la concertación y el consenso, entre actores e instituciones involucradas. Pero a menudo
resulta lo contrario, por lo que los gobiernos locales son fuente de nuevos conflictos.

No obstante, y pese a las limitaciones políticas y económicas del municipio mexicano, los nuevos
gobiernos de alternancia tienen que demostrar su pertinencia en la gestión pública que le ha
encomendado el electorado. La mejor forma de construir un nuevo modelo institucional del municipio
es llevarlo a la practica. Dicho de otra manera, experimentar con nuevas políticas de gobierno
local, con nuevas formas de relación con la sociedad, en las que la participación ciudadana sea
desde el principio un objetivo de gobierno, una tarea que debe impulsar el ayuntamiento. En tal
caso, eso no puede armarse en forma artificial en cualquier municipio del país. En algunos municipios
puede facilitarse y en otros obstaculizarse, dada la presencia de redes regionales de poder, condensadas
en organizaciones corporativas de viejo cuño.
Pero de lo que se trata es de conocer y reconocer las experiencias de gestión territorial
democratica ejercidas en comunidades indígenas y urbanas, en el proceso de construcción de su
habitat, pues con frecuencia son ignoradas, desmanteladas o simplemente desestimadas por la
estructura burocraticadel gobierno municipal (Ortiz, 1995). Queda abierto el debate en torno a si
el gobierno municipal debe prescindir o no de dichas practicas autónomas y a veces paralelas al
quehacer público institucional. ¿Cómo incorporarlas sin que pierdan su autonomía y liderazgo propios
y que, al mismo tiempo, contribuyan en la definición de nuevas políticas públicas locales? Esta
pregunta apunta hacia un aspecto colateral del tema objeto del presente estudio, pues va mas alla
del problema de la alternancia en el gobierno municipal de los partidos políticos. Es decir, tiene que
ver con la voz de las comunidades indígenas, urbano-populares e incluso agrarias existentes en el
país, que reclaman un espacio propio en los proyectos de desarrollo local.
II. El mosaico municipal mexicano. Tendencias, conflictos y distribución de fuerzas
En el estudio del panorama político en el nivel municipal no podemos pasar por alto
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que en México la diversidad existente en todos los ambitos condiciona en cierta medida, el rumbo
que habran de tomar los ayuntamientos. En la transición política, los municipios que se enfrentaron
en las primeras acciones opositoras a la hegemonía de un grupo político fueron aquellos establecidos
en comunidades urbanas o semiurbanas con cierto nivel de politización y con un grado aceptable
en las condiciones de vida de sus habitantes. No es el mismo panorama para la otra clase de
municipios: marginados, carentes de toda clase de apoyo y con autoridades que en la mayoría de
loscasos desconocen los principios basicos administrativos de este nivel de gobierno. Ante la gran
cantidad de estudios realizados en los últimos años sobre el municipio, cabe destacar que cada
experiencia posee particularidades propias que no es posible generalizar y que demuestran que en
el estudio de los gobiernos municipales existen muchas lagunas por explorar. En este apartado
mostramos que, dada la heterogeneidad del municipio mexicano, según rasgos demograficos, de
actividad económica o simplemente de pobreza y marginación social, los gobiernos locales
mantienen perfiles de actuación igualmente heterogéneos. En muchos de ellos la alternancia política
sigue siendo unmito”.
a) Heterogeneidad en el municipio mexicano
Actualmente hay 2 416 municipios en el territorio mexicano, 16 de ellos surgidos en el estado de
Tlaxcala entre agosto y octubre de 1995 (a fines de 1996 se crearon cuatro municipios mas: dos en
Sonora, uno en Veracruz y otro en Campeche).
Estos municipios representan un mosaico heterogéneo de desigualdad y complejidad en todos los
ambitos. En un intento de clasificación, el Centro Nacional de Desarrollo Municipal indica que para
1993 había 652 municipios industriales y manufactureros, 396 turísticos, 51 mineros, 1 431 agrícolas,
789 indígenas, 197 con litorales, 58 fronterizos y 126 conurbados. Esta clasificación, que
incluye tanto situación geografica como indicadores productivos, demuestra que un alto porcentaje
de los municipios en México se dedica a actividades primarias. También destaca el gran número
de municipiosindígenas, lo cual explica en parte la actual situación de conflictividad social en algunas
regiones.

Si unimos estos datos con los índices de marginación y con los rangos de población entre los
que se encuentra la mayoría de los municipios, encontramos un alto porcentaje de carencias y un
espacio territorial altamente concentrado.
Los rangos de población entre los que se encuentran los municipios mexicanos, de acuerdo con
un estudio del Centro de Servicios Municipales Heriberto Jara, son 2 130 en la categoría de hasta
50 mil habitantes, 243 con una población de entre 50 mil y 500 mil habitantes y 19 con mas de
500 mil y hasta un millón 600 mil. Es decir, dentro de la pluralidad existente, la mayor parte de los
municipios mexicanos se ubican dentro de aquellos escasamente poblados y localizados en algunas
entidades con población indígena y campesina mayoritaria. El parrón de distribución territorial de
la población a nivel nacional acentúa la concentración urbana y la dispersión rural.
Los índices de marginación elaborados por el Conapo dan cuenta de la existencia de 341 municipios
con muy alto grado de marginación, 812 con grado alto; 462, medio; 656, bajo, y sólo 132 con muy bajo
grado de marginación. Los municipios con alto y muy alto grado de marginación conforman el 48 por
ciento del total de municipios contemplados en los índices del Conapo. Estos municipios albergaban
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el 17 por ciento del total de la población en 1990.
En términos territoriales, los municipios con mayorescarencias se encuentran en los estados de
Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Guerrero, Hidalgo y Puebla. En el extremo opuesto, los municipios con
mejores servicios y calidad de vida, sin contar las delegaciones del Distrito Federal consideradas
en el estudio del Conapo, son Garza García, en Nuevo León; Coacalco, en el Estado de México, y
Cananea, en Sonora.
En el otro extremo del mapa mexicano figuran algunos municipios metropolitanos con poblaciones
de mas de un millón de habitantes, tal es el caso de Guadalajara (1 650 205), Nezahualcóyotl (1
256 115) y Ecatepec (1 218 135). Estos municipios presentan un panorama opuesto al de los
municipios indígenas; aquí los conflictos son los de cualquier urbe: reclamos de servicios públicos
vivienda, seguridad y otros mas. Las reformas de 1983 son perfectamente aplicables en estos
ayuntamientos, donde la competencia política marca un panorama diferente y donde los triunfos
opositores son mas numerosos y de importancia.
Ante este panorama, no es entonces un hecho insólito que las comunidades reclamen mayores
apoyos y que los conflictos sociales mas importantes aparezcan en aquellos estados que históricamente
han resentido el proceso de desarrollo. En estas entidades apenas en los últimos años se
empiezan a dar algunos cambios en el nivel político, con triunfos electorales opositores que
hubieran sido impensables en otros años; sin embargo, el panorama general marca aún una presencia
abrumadora del partido en el poder. Para corroborarlo, basta analizar las elecciones realizadas
en el estado de Hidalgo afines de 1996, donde el PRI triunfó en forma casi absoluta.

De cualquier forma, en los últimos años ha habido triunfos importantes de los partidos políticos
opositores en varios municipios, y por vez primera los municipios metropolitanos son gobernados
por alcaldes panistas y perredistas.
Los dos municipios mas grandes del país, Guadalajara y
Nezahualcóyotl, son gobernados por el PAN y el PRD, respectivamente. Asimismo, el PAN gobernara
otros municipios metropolitanos de importancia: Naucalpan y Tlalnepantla, y el PRD sera
la primera fuerza en Texcoco, donde repite su gestión, y en Los Reyes, por citar sólo el caso del
Estado de México.
Vale la pena señalar, para finalizar esta parte, que los conflictos municipales de diversa índole
aparecen todos los días en los periódicos nacionales. Haciendo un recuento de la clase de demandas
que se presentan en los niveles locales, tenemos que en los últimos años los reclamos mas
importantes son sobre procesos electorales, y le siguen en importancia las demandas originadas por
el mal uso de los recursos públicos y por el pago del impuesto predial.
Otras demandas menos anunciadas son por educación y cultura y seguridad pública. La entidad
que presenta mayores movilizaciones es el Estado de México, sin duda, por la importancia de sus
municipios metropolitanos. Chiapas y Guerrero también son estados con grandes demandas municipales
y Oaxaca y Morelos ocupan un lugar destacado en este rubro.
Estos estados estan altamente marginados y sus demandas son diferentes a las de los municipios
metropolitanos (CESEM ).
Estas demandas expresan la creciente importancia de los gobiernos locales como receptores de
las quejas y peticiones de la ciudadanía, y son diferentes de acuerdo con la clase de municipio de
que se trate. Aquí se marca aún mas la diferencia entre municipios urbanos y municipios rurales
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BASSOLS Y ARZALUZGOBIERNOS MUNICIPALES Y ALTERNANCIA POLÍTICA..
b) Los primeros municipios opositores
La historia reciente nos enseña que el municipio es el terreno en el que se han producido gran cantidad
de luchas políticas protagonizadas por diferentes actores; ha sido también el espacio en el que
se gestaron los primeros cambios al unipartidísmo encabezado por un grupo hegemónico en
México, que durante años impidió la presencia de la oposición en los tres órdenes de gobierno.
Durante los años cuarenta se empiezan a dar algunos indicios de lo que sería la lucha por los
ayuntamientos.
En esos años algunas organizaciones políticas se perfilaron como grupos de presión.
En el municipio de León, Guanajuato, en enero de 1946, la Unión Cívica Leonesa triunfó en
las elecciones venciendo abrumadoramente al candidato oficial.
Sin respetar los resultados electorales
el PRI impuso a su candidato como presidente municipal. Este hecho provocó una serie de
protestas que culminaron con un fuerte enfrentamiento entre el ejército y la ciudadanía leonesa, con
el resultado de 26 muertos y gran cantidad de heridos. Finalmente fue reconocida la victoria de la
UCL, pero la importancia de este conflicto radica en que marcó un hito importante en la historia delos municipios, cuando por vez primera el pueblo se enfrentó a lo que consideraba una imposición
(Martínez Assad y Ziccardi, 1989, y Meyer, 1994). Debe recordarse que en diciembre de 1996 la
dirigencia nacional del PAN celebró en Quiroga, Michoacan, el 50 aniversario del primer gobierno
municipal panista.
Sin duda, el conflicto que mas enseñanzas ha dejado a los estudiosos del municipio fue el protagonizado
por Salvador Nava en San Luis Potosí a fines de los años cincuenta. La importancia de
este
hecho radica en su caracter políticamente plural, ademas de haber dado origen al segundo
municipio gobernado por una organización política independiente: la Unión Cívica Potosina. En
ésta convergieron “lo mismo sinarquistas que comunistas, panistas, priístas, descontentos y ciudadanos
sin partido” (Meyer, 1994).
Animaba a todos ellos la oposición al fuerte cacicazgo ejercido
por Gonzalo N. Santos en el estado.

Este movimiento sentó el precedente para que en otras regiones del país se produjeran innumerables
luchas en búsqueda del mismo objetivo: lograr un cambio político desde los niveles locales.
Así, durante los años sesenta en Oaxaca y Guerrero se produjeron algunos movimientos locales de
cierta envergadura (Martínez Assad y Ziccardi, 1989).
Sin embargo, las experiencias de triunfo opositor rindieron fruto en dos casos pioneros de la
lucha política municipal: el triunfo de la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo
(COCEI) en Juchitan, Oaxaca, en 1981, y el resurgimiento del movimiento navista en San Luis
Potosí en 1982.
Estostriunfos fueron los primeros indicios de que el PRI estaba perdiendo la hegemonía en los
gobiernos locales.
Entre 1978 y 1981 este partido perdió las elecciones en mas de 40 municipios
y en algunos de ellos se instalaron consejos municipales como respuesta a los conflictos surgidos.
De los partidos políticos existentes, la historia muestra que ha sido el PAN el que mayores
triunfos ha obtenido, ya que fue el primero en convertirse en un opositor serio para el partido
en el poder. Desde los años sesenta, el PAN ha triunfado en varios municipios importantes
Hermosillo, Sonora, en 1967; Mérida, Yucatan, en 1968, y Agua Prieta y Ciudad Obregón,
Sonora
, en 1979. Estos triunfos, todos en ciudades norteñas, serían los antecedentes de la
importancia política actual de este partido en el municipio. Por otra parte, el PPS ganó en
1972 los municipios de Juchitan, en Oaxaca, y de Tepic, la capital del estado de Nayarit.
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Entre los años de 1978 y 1981, el PAN se mantuvo a la cabeza como el partido que mas triunfos
consiguió en el ambito municipal, con 18 alcaldías ganadas; en el lugar siguiente se encontraba
el PARM con nueve y en tercer lugar el PPS con siete. El PCM (que obtuvo su registro en 1979
consiguió tres municipios, el PST dos y el PDM uno (Martínez Assad y Ziccardi, 1989).
A partir de la reforma al artículo 115 constitucional en 1983, se vislumbra una luz en el proceso de
democratización del municipio. En principio, se estableció la posibilidad de que los partidos de
oposición tuvieranpresencia en el ayuntamiento, con los regidores de representación proporcional
que a partir de ese año, por ley, debía tener el cabildo.
En las elecciones municipales celebradas con posterioridad a la reforma, la lucha política se hizo
mas abierta. En el proceso electoral de 1983 hubo cambios de 1 158 autoridades municipales. En
ese entonces el PRI triunfó en 1 133 municipios, el PAN ganó 13, el PST y el PSUM cuatro cada
uno, el PPS tres y el PDM uno. Esto, sin contar que la oposición sólo presentó candidatos en la
quinta parte de los ayuntamientos que se renovaron, debido a las limitaciones económicas de estos
partidos para hacer campañas políticas.

Entre los triunfos importantes del PAN estan las capitales de varios estados: Durango
Chihuahua y Hermosillo, así como una ciudad fronteriza de grandes dimensiones, Ciudad Juarez.
La respuesta política ante los triunfos de la oposición parece tener un signo similar en todas las
épocas: las opciones de derecha eran respetadas mientras que la izquierda recibía duros embates.
Para 1986, 58 municipios eran gobernados por fuerzas políticas diferentes al PRI. El PAN gobernaba
26, de los cuales 11 eran ciudades norteñas de cierta importancia. El PSUM presidía ocho
ayuntamientos, mientras el PST, el PPS y el PARM tenían presencia en siete.
El PDM, por su parte
gobernaba en tres municipios.
Las mayores disputas por el poder municipal se producen, sin duda, tras la coyuntura política de
1988.
En las elecciones municipales celebradas después de este año aparece con fuerza una oposición
ligada a lospartidos políticos de izquierda, que luego se transformaría en el PRI). En 1990 este
partido gana una capital estatal, Morelia, en Michoacan, y se convierte en la segunda fuerza política
del estado y en la tercera del país.
Es también durante esos años cuando resurgen en importancia y magnitud los conflictos
municipales en varios estados del país, que los medios de comunicación intentan minimizar ante la
opinión pública.
El sexenio salinista se destaca por dos hechos: fue en él cuando los partidos opositores
empezaron a conocer triunfos importantes y la alternancia política se vuelve un hecho real, al contrario
de las luchas políticas esporadicas aquí reseñadas. Por otra parte, durante ese sexenio la prioridad
del gobierno fue el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol), y se descuidaron las
políticas específicas hacia los municipios. Este programa creó algunos mecanismos de apoyo, como
el Programa Fondos Municipales; sin embargo, su característica mas importante fue pasar por encima
de la autoridad municipal (cfr. Sergio Méndez, op. cit.). A finales del sexenio de Salinas, en
diciembre de 1994 surge en el Estado de México el municipio de Valle de Chalco-Solidaridad como
colofón a este periodo gubernamental.
c) Distribución actual de fuerzas en los municipios mexicanos
Los primeros gobiernos locales opositores abrieron el espacio para que durante la década de los noventa ocurra una verda-
110
BASSOLS Y ARZALUZGOBIERNOS MUNICIPALES Y ALTERNANCIA POLÍTICA
dera recomposición de las fuerzas políticas en el nivel municipal. Después delos intentos aquí
señalados, el panorama ha cambiado enormemente, sobre todo en la región norte del país.
No hay duda de que 1995 fue un año electoral especialmente importante, por el número de
ayuntamientos y gubernaturas que debieron ser renovados. Ademas, como se trató del primer año
de la administración de Ernesto Zedillo como presidente de la República, en él se pusieron a
prueba las promesas gubernamentales de respeto al voto ciudadano. Asimismo, son ya añejas y persistentes
las demandas sociales por la democratización del país a lo largo y ancho del territorio
nacional. En ese sentido, los comicios municipales se han significado por su especial inserción en
el calendario electoral, al conjugarse con la dimensión territorial y cultural de las regiones (Larrosa
1996).
El gran perdedor en los comicios municipales de la era zedillista ha sido, sin duda, el partido
aún dominante en México, el PRI, al descender significativamente el número de municipios que
tenían representación de ese instituto político hasta 1994. El PAN y el PRD han visto crecer su presencia
en mas de 150 municipios adicionales durante estos últimos dos años, por lo que, con la tendencia
actual, puede darse el caso, antes del año 2000, de que el PRI llegue a controlar a menos del
50 por ciento de los municipios de México. Ello, por supuesto, si descontamos los cerca de 400
municipios que en Oaxaca se eligen por los usos y costumbres de las comunidades, pues no se trata
propiamente de elecciones en donde tenga lugar una competencia entre partidos políticos.
De
cualquiermanera, el escenario político-electoral de los próximos años sera de una competitividad
partidista como nunca antes se había visto en México y cuyos comicios, en sus distintos niveles
arrojaran nuevas luces sobre un proceso que parece tener mas de una sola dirección: la transición
política mexicana.
El mosaico político municipal nos muestra que, hasta antes de noviembre de 1996, de los 2 412
municipios existentes, 1 546 eran de filiación priísta, 224 eran gobernados por el PAN, 177 por el
PRD, 16 por el PT, 11 por el PFCRN, cinco por el PPS, cinco por el PARM, dos por el PRT y cuatro
por otros. Ademas, en 10 había consejos municipales y 412 municipios oaxaqueños tenían gobernantes
por usos y costumbres.

La importancia de esta distribución de presidencias municipales radica en la fuerte presencia del
PAN en algunos municipios metropolitanos: Tijuana, Ciudad Juarez, León, entre otros, y en capitales
de estado:
Aguascalientes, Mexicali, Tuxtla Gutiérrez, Guadalajara, Oaxaca de Juarez, Puebla, Morelia,
Monterrey, Culiacan y Mérida (SNIM, 1996).
Se destaca que en el estado de Jalisco el PAN gobierna a 53 municipios de los 124 existentes,
es decir, casi el 50 por ciento. Otro caso es Baja California, donde el PAN sólo gobierna en dos de
cinco municipios.
Cabe señalar la actual situación de Michoacan, estado tradicionalmente ligado al
PRD, donde el PAN sólo gobierna 14 de sus 113 municipios, pero algunos de ellos son los mas
importantes: Morelia (la capital), Uruapan y Zamora.
En las recientes elecciones de fines de 1996 el PAN tuvo un avanceconsiderable en el Estado
de México, al ganar municipios de la importancia de Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlan Izcalli
y Coacalco. En Coahuila recuperó la capital del estado, Saltillo, y se convirtió en la primera fuerza
en otros municipios importantes, como Torreón, Monclova, Ramos Arizpe, Frontera y Abasolo.
Sin embargo, en el estado de Hidalgo sólo ganó en dos municipios de dimensiones reducidas. Con
los triunfos anteriores, el PAN se fortaleció como la segunda fuerza electoral del país y aumen-
111
FRONTERA NORTE, VOL. 8, NÚM. 16, JULIO-DICIEMBRE DE 1996
tó en un porcentaje importante, a mas de 30 millones, el número de habitantes que gobierna.
El PRD tiene una fuerte presencia en Michoacan, con 53 municipios de los 113 que conforman
la entidad.
Otros estados con presencia perredista son Oaxaca, con 34; Veracruz, con 27, y Chiapas
con 18. Los municipios con mayor cantidad de habitantes que gobierna el PRD son Cardenas en
Tabasco, Ciudad Madero en Tamaulipas, Lazaro Cardenas en Michoacan y Martínez de la Torre en
Veracruz. Por otra parte, este partido tiene presencia en los municipios indígenas de Chiapas
protagonistas de los recientes conflictos armados.
El PRD obtuvo sus mejores resultados en las elecciones celebradas en el Estado de México
donde pasó de cinco ayuntamientos a 23, entre éstos, Ciudad Nezahualcóyotl y La Paz, municipios
de alta conflictividad social y con una participación social muy intensa. En los otros estados donde
se realizaron elecciones el PRD sólo ganó la alcaldía de Ocampo, en Coahuila, y triunfó ensiete
municipios del estado de Hidalgo. Estos triunfos aumentaron la presencia del PRD en todo el país
en municipios que cuentan con una población total de alrededor de nueve millones de habitantes.
Si se analizan los rangos de población que tienen los municipios gobernados por estos partidos,
se observa que mientras el PAN domina en municipios urbanos e industrializados con fuerte
presencia de capital empresarial, el PRD se sostiene en municipios rurales, indígenas y con graves
carencias.
Por otra parte, el PT se ha venido consolidando como una fuerza política importante en algunos
municipios. Desde que ganara en forma consecutiva la capital de Durango, el PT cobró presencia
en el estado, donde gobierna en cuatro municipios, así como en tres del estado de Veracruz, por
citar las entidades donde tiene mayor participación.
En relación con el peso de otros actores políticos municipales, como los síndicos y
112
BASSOLS Y ARZALUZ GOBIERNOS MUNICIPALES Y ALTERNANCIA POLÍTICA
regidores, puede decirse que determinadas legislaturas estatales prevén la presencia del síndico, y
si bien en algunos ayuntamientos puede haber hasta cuatro elementos, en otros no hay ninguno. Las
estadísticas nos muestran que de 2 285 síndicos que había en 1996, 1 453 eran priístas, 217
panistas, 176 perredistas y una pequeña proporción de otros partidos políticos (grafica 2).
No
obstante, hay que aclarar que en los municipios las elecciones se realizan por planillas, lo que otorga
una presencia mayoritaria en todos los puestos a los miembros de un partido político.Es en las regidurías de representación proporcional donde se observa una presencia mas clara de
algunos partidos políticos, sin que esto signifique necesariamente una mayor apertura política. La
reforma de 1983, que permitió algunos cambios en este sentido, ha ocasionado que, a pesar de estar
aún bajo la tutela priísta, los cabildos se vuelvan mas combativos. En este sentido, hay que resaltar
que en algunos municipios los regidores provenientes del PRI se han vuelto oposición ante la
solidez de ciertos equipos de trabajo, particularmente del PAN.
El hecho de que los ayuntamientos se vuelvan mas plurales en su composición nos indica
que hay ciertos elementos de apertura política a la hora de tomar decisiones importantes y de
discutir iniciativas en un debate sano que busque verdaderamente el beneficio de los habitantes.
Sin embargo, autores como Tonatiuh Guillén afirman que la integración política de los
ayuntamientos los limita para convertirse en instrumentos eficientes del desarrollo regional
al restringir su capacidad para concertar y legitimar socialmente sus políticas de gobierno. De
acuerdo con este autor, los ayuntamientos rapidamente se definen como ayuntamientos de
partido, y por lo mismo, “partidizan” la administración municipal, sus políticas y el debate
113
FRONTERA NORTE, VOL. 8, NÚM. 16, JULIO-DICIEMBRE DE 1996
social alrededor de éstas (Tonatiuh Guillén, 1995).

Por otra parte, un dato que ha sido poco estudiado es la presencia de la mujer en los gobiernos
locales. Hay escasas referencias sobre el tema, y los datos recabadosindican que, de los municipios
existentes, sólo 84 son gobernados actualmente por mujeres.
La mayoría son municipios pequeños
y sólo en notables excepciones hay alcaldesas gobernando en municipios urbanos.
Actualmente, los municipios de Uruapan (Michoacan) y Nuevo Laredo (Tamaulipas) son gobernados
por una mujer.
No obstante, las mujeres gobiernan en menos del 4 por ciento de los municipios
mexicanos. Aunado a lo anterior, no se tienen referencias exactas sobre la participación de la
mujer en otros cargos dentro del ayuntamiento: síndicas y regidoras no han sido aún contabilizadas
y ésta es una tarea pendiente de las autoridades correspondientes.
La conclusión es que la diversificación del mosaico político municipal es un hecho a fines de la
década de los noventa, cuando de las luchas políticas locales se ha pasado a una recomposición a
nivel nacional que pone a prueba la fuerza y los recursos de los partidos políticos.
En las elecciones realizadas recientemente se ha podido constatar que no existe, como en otros
años, una tendencia política única. El panorama es muy diverso, y probablemente lo sera mas en
los próximos años; sin embargo, aún estamos lejos de una alternancia real.
Existen algunos casos
particulares, como el de Morelia, municipio gobernado en una gestión por el PRD, después por el
PRI y actualmente por el PAN. En el caso de Durango, la población ha tenido la oportunidad de
conocer el trabajo de PRI, PAN y PT.
No hay un elemento único que asegure el triunfo de un determinado
partido político. Al parecer, estamos arribandoa una etapa de fragmentación política en la
cual los partidos deberan recomponer sus fuerzas si quieren conservar los triunfos que han alcanzado.
III. Alternancia política y gestión municipal. Una aproximación
Entre los gobiernos municipales dirigidos por partidos de oposición, vale la pena destacar aquellas
experiencias que se han distinguido por la forma de conducir los asuntos que involucran al
municipio o por la importancia local de una determinada gestión.
Esta clase de gestiones han ocupado la atención de los estudiosos durante los últimos años. El
surgimiento de varios textos dedicados a analizar las actuaciones de gobiernos municipales diferentes
al PRI da cuenta de la importancia que ha venido cobrando el fenómeno. Aunado a esto, tenemos
el “redireccionamiento” en la actividad política y profesional de ex dirigentes y colaboradores
de organizaciones ligadas a la extinta Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular
(Conamup), quienes comienzan a trabajar en Organismos No Gubernamentales (ONG´S) e inician
asesorías a gobiernos municipales de oposición, particularmente en el Partido de la Revolución
Democratica; pero también como miembros de algún cabildo municipal o incluso como alcaldes
electos (Bassols, 1995a).
En este espacio se presenta una apretada síntesis de aspectos relevantes de algunos gobiernos municipales
de oposición, que han sido objeto de estudios mas detallados y rigurosos que el presente. Su selección obedece
a algunos criterios analíticos y practicos, pero fundamentalmente a la forma en que se accedió al114
BASSOLS Y ARZALUZGOBIERNOS MI MUNICIPALES Y ALTERNANCIA POLÍTICA
poder, el programa de gobierno municipal emprendido y las respuestas al conjunto de demandas
ciudadanas que en ese sentido generaron las administraciones locales. Por ello no son, ni pretenden
serlo, los únicos ejemplos existentes en este momento de gobiernos locales “exitosos”, “innovadores”
o “eficientes”, según como se les quiera apreciar. Mas bien presentamos una visión de
conjunto sobre algunas tendencias de gestión municipal encabezadas por partidos opositores, considerando
los límites de esta aproximación analítica.

De los gobiernos perredistas destaca la actuación de Samuel Maldonado en el municipio de
Morelia en el periodo 1990-1992, y también resulta de especial importancia la gestión de Mana de
la Luz Núñez Ramos en el municipio de Atoyac de Alvarez, Guerrero (1993-1996). Del Partido del
Trabajo, el caso mas significativo es, sin duda, el gobierno del municipio de Durango, durante la
gestión de Gonzalo Yañez (1992-1994). Finalmente, sin ser el único caso en el norte del país
resalta el del municipio de Saltillo, capital del estado de Coahuila, cuando ocupó la alcaldía el
panista Rosendo Villarreal (1991-1993). A ellos les dedicaremos las siguientes paginas.
a) La experiencia michoacana de Morelia
Surgido después de la coyuntura política de 1988, el Partido de la Revolución Democratica representa
actualmente la presencia mas significativa de la izquierda mexicana. Entre sus principales
logros en el nivel municipal esta la conquista de un gran número demunicipios en el estado de
Michoacan para la presente gestión.
En años anteriores, un miembro de esta institución política logro ganar la alcaldía de la capital del
estado como resultado de) auge de este partido, que vivía uno de sus mejores momentos en el estado.
Destaca también como un signo presente en esta clase de gestiones la inconformidad de gran
parte de la ciudadanía contra los resultados de gobiernos anteriores, particularmente los del Partido
Revolucionario Institucional.
En ese mismo periodo, de los 18 diputados de mayoría relativa, 12 provenían del PRI y seis del
PRD. De los seis diputados de representación proporcional, tres eran del PAN, dos del PARM y uno
del CCP. El gobernador del estado, doctor Genovevo Figueroa Zamundio, se encontró a la mitad
de su mandato con una legislatura local de composición partidista plural y con un alto porcentaje
de la población gobernada a nivel municipal por el perredismo (Acedo, 1995).
Un elemento característico de esta gestión es el contexto en que se dio la relación entre los
poderes federales y estatales y el ayuntamiento perredista de Morelia. El municipio se vio
constantemente acosado, lo que le imprimió a esa administración cierto caracter defensivo.
Un hecho que ejemplifica la situación política de entonces ocurrió durante la visita al municipio
del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari en 1990, cuando el presidente municipal se negó
a recibirlo. En 1991 Salinas de Gortari volvió a visitar el estado y fue recibido con una lista de propuestas
de las que sólo fueron satisfechas el 15por ciento, a decir del alcalde perredista.
En 1992, el alcalde reiteró sus peticiones, a las que el Ejecutivo federal respondió que se destinarían
43 mil millones para Morelia.
Sin embargo, según el munícipe, no había en esa cantidad un
porcentaje destinado a las obras demandadas por el ayuntamiento.
En torno a la obra pública realizada, sobresale el hecho de que, por las características
de Pronasol, en muchos casos se violó la autonomía municipal, ya que
115
FRONTERA NORTE, VOL. 8, NÚM.
16, JULIO-DICIEMBRE DE 1996
varias obras se realizaron al margen del ayuntamiento. En el municipio de Morelia no actuó el
Programa Fondos Municipales, pero existió uno denominado Pavimentación en Colonias
Populares, en el que no participaba el ayuntamiento.

Esta gestión refleja el estado de enfrentamiento al que en el nivel nacional llegaron dos fuerzas
políticas, el PRI y el PRD.
Este enfrentamiento afectaba la situación particular de un ayuntamiento
(Acedo, 1995).
La gestión de este alcalde se vio constantemente atacada por diversos frentes
desde la prensa local, que cuestionaba su actuación, hasta los embates provenientes del gobierno
central. Aunado a lo anterior, este gobierno vivió un gran problema cuando el Pronasol le otorgó
recursos, lo que afectaba su autonomía y poder de decisión. Al finalizar su mandato, el ingeniero
Samuel Maldonado se encontraba en una situación crítica y el PRD con una imagen muy demeritada
lo cual, sin duda, influyó en el animo de los votantes, quienes dieron en forma mayoritaria su
preferencia a un candidato del PRIpara el siguiente periodo.
El caso de Morelia constituye un excelente ejemplo de las dificultades que implica la tarea de
gobernar un municipio capital de un estado fuertemente conflictivo en su momento, y que a lo largo
demostró, con el reciente triunfo del PAN, la falta de hegemonía de un solo partido en una ciudad
importante. El municipio de Morelia ha conocido la gestión de los tres partidos políticos mas
importantes en un lapso mínimo de nueve años, ante un panorama político altamente diversificado.
b) Género y conflicto en la sierra guerrerense: Atoyac de Alvarez
Situado en una región altamente conflictiva del estado de Guerrero, el municipio de Atoyac de
Alvarez es un importante espacio de analisis debido a los últimos acontecimientos en la región: la
matanza de Aguas Blancas en 1995 y el surgimiento del Ejército Popular Revolucionario en 1996.
Gobernado por una mujer que se define sin partido pero postulada por el PRD, el municipio de
Atoyac de Alvarez representa una forma particular de gobierno en el inmenso mosaico municipal
mexicano. Se trata de un caso de liderazgo personal que ha sido capaz de generar dialogo entre
partes en conflicto, consensos en los proyectos a emprender e involucramiento de la población en
los asuntos de gobierno. Se define como un modelo de “cogestión municipal entre gobierno y ciudadanía
(Cabrero, 1995).
La candidata perredista ganó las elecciones en 1993, rompiendo con la tradicional hegemonía
del PRI. Ésa ha sido la primera ocasión que un partido de signo diferente obtiene la victoria en estemunicipio. Su triunfo es atribuido a varios factores que pueden resumirse en la capacidad de dialogo
con la ciudadanía y el lograr el involucramiento de ésta en los planes que se pretendía desarrollar.
Este modelo de gestión es considerado innovador en un extenso analisis realizado por Enrique
Cabrero, quien define las particularidades de esta consideración
1. Constitución de un equipo plural de trabajo. Los miembros del equipo de la alcaldesa pertenecen
a diferentes partidos políticos, o incluso se integra con ciudadanos sin partido, lo cual constituye
un hecho inusual en el modelo de gestión en México. De igual forma, destaca la creación de una
coordinación dedicada exclusivamente a los asuntos de la mujer
2. Ejercicio de un liderazgo carismatico. La actual presidenta municipal gozaba de gran popularidad
entre la población del
116
BASSOLS Y ARZALUZGOBIERNOS MUNICIPALES Y ALTERNANCIA POLÍTICA
municipio, hecho que determinó su triunfo. Asimismo, ha jugado un papel muy importante de
enlace entre los diferentes niveles de gobierno con la comunidad y ha acercado a grupos opositores
integrando diferentes corrientes.
3. Promoción de la participación ciudadana. Esta gestión ha ejercido o creado nuevas formas
de actuación del ayuntamiento, entre las que destacan la utilización del cabildo abierto y la promoción
de una serie de mecanismos destinados al involucramiento de los habitantes con los problemas
del municipio. Esto trae como consecuencia la descentralización de las decisiones a la ciudadanía.
4. Consolidación de un espacio de relacionesintergubernamentales mas eficaces. Destaca el
hecho de la capacidad de obtención de recursos para diversas obras municipales.

la gestión de Núñez Ramos representa, sin duda, un caso poco frecuente en el ambito municipal.
Los cambios impulsados desde la alcaldía dan cuenta del grado de liderazgo que puede ejercer una
persona, quien ha influido en forma determinante no sólo en su municipio, sino que se ha convertido
en una figura regional dados los últimos hechos generados en la zona.
Este municipio ha sido también testigo de un encuentro municipalista, convocado en 1995 por la
alcaldesa, que reunió a académicos y líderes en un espacio de discusión y reflexión sobre el futuro
del municipio.
De esta gestión se puede destacar que la presencia de diferentes fuerzas en un municipio se puede
perder por una situación nacional de graves repercusiones. La gestión perredista no se repitió en
este municipio debido a circunstancias que poco tienen que ver con el balance positivo realizado
de este gobierno.
De esta experiencia se pueden derivar dos señalamientos: uno referido a la gestión municipal y
su ambito de competencia, el cual puede tener resultados favorables, y un segundo referido a la
forma en que se desenvuelven las elecciones municipales, las que en ocasiones, tratandose especialmente
de municipios con alto grado de conflictividad, como es el caso, se convierten incluso en
asunto de “seguridad nacional”, con lo que se rebasa la capacidad de los líderes e intermediarios
políticos locales.
c) Del movimiento urbano al gobierno local: elPartido del Trabajo en el municipio de Durango
El municipio de Durango fue el escenario de un gran número de movilizaciones populares en
décadas pasadas; también ha experimentado la alternancia política con gobiernos de tres partidos
de signos diferentes: PRI, PAN y PT. Este último es el caso de un partido menor que paulatinamente
ha ganado fuerza en el estado. Una crítica que se ha hecho a la gestión de este partido es que representa
una expresión creada por el gobierno para contrarrestar el peso de otros partidos de oposición.
Los orígenes de este gobierno se encuentran en el movimiento urbano desarrollado en varias
colonias de la capital del estado durante los años setenta: el Comité de Defensa Popular (CDP), que
tuvo gran influencia al intervenir en la formación de varias colonias en la periferia de la ciudad.
Durante esos años también dio apoyo a otras organizaciones en la zona de La Laguna y a grupos
rurales organizados, e intervino en la conformación de la Coordinadora Nacional del Movimiento
Urbano Popular (Conamup), y de igual forma influyó en la creación de la Organización de
Izquierda Revolucionaria Línea de Masas (OIRLM).
117
FRONTERA NORTE, VOL. 8, NÚM. 16, JULIO-DICIEMBRE DE 1996
El CDP aparece como partido en 1989, año en el que, ademas, firma un acuerdo con el presidente
Salinas de Gortari. Los críticos mas duros de esta concertación afirman que el rompimiento
con los otros partidos tradicionales de la izquierda fue un requisito que el gobierno federal exigió
para que se recibieran los beneficios del Pronasol y otrasintervenciones políticas favorables de la
administración salinista.
Durante el periodo 1989-1992 el CDP ganó dos diputaciones estatales, dos presidencias
municipales y aproximadamente 20 regidurías.
Los dos triunfos obtenidos, otorgan al CDP la experiencia
necesaria para volver a involucrarse en el proceso electoral de 1992. Fue en ese año cuando
una vez conformado como partido político y con un candidato de arraigo entre la comunidad,
se emprende la lucha por la presidencia municipal de la capital del estado.
Entre los elementos que contribuyeron a dar el triunfo al candidato petista esta la actuación del
Pronasol
y la obra pública orientada a los sectores populares. Ademas de lo anterior, la personalidad
del candidato y la inconformidad con los anteriores gobiernos fueron los ejes centrales que le
dieron el voto al Partido del Trabajo.
Cuando Alejandro Gonzalez Yañez (conocido desde sus inicios en el movimiento urbano como
Gonzalo Yañez) arribó al poder, encontró como principales problemas la dotación de agua potable
y la pavimentación de las calles. Ademas, existía el fenómeno del comercio ambulante en el centro
histórico y un grave problema de inseguridad pública.
Este gobierno mostró desde sus primeros días la intención de construir obras que llamaran la
atención de la gente.
La ciudadanía empezó a ver el surgimiento de una gran cantidad de obra pública
por toda la ciudad, en contraste con los gobiernos anteriores, que no se distinguieron por eso.
Si se establece una comparación entre la obra pública realizada por Gonzalo Yañez y la hecha
porlos anteriores gobiernos, se encuentra una marcada diferencia, ya que sus antecesores no se
caracterizaron precisamente en ese sentido, y en cambio dejaron un erario público con una deuda
muy fuerte. Gonzalo Yañez crea el Programa Municipal de Autogestión Social (Promas) con el fin
de resolver la problematica social, estableciendo convenios de colaboración entre el gobierno
municipal y las comunidades que lo requirieran. Este programa fue la clara aplicación del Pronasol
en el ambito local.
De igual forma, esta gestión creó un Instituto Municipal de la Vivienda para apoyar a los sectores
carentes de este bien que lo solicitaran. Una de las acciones de este instituto fue poner en marcha
el Programa Crédito a la Palabra para el mejoramiento de la vivienda en autoconstrucción. Esto
también fue un claro reflejo de la influencia y recursos del Pronasol en este mandato.
Desde sus primeros días, esta gestión fue atacada por la prensa local por sus orígenes ideológicos
por una actuación que fue tachada de populista, por el hecho de que el alcalde no era nativo
del estado;
pero el ataque mas fuerte estaba enfocado a sus fuertes nexos con el gobierno central y el mandato
salinista. Si bien éste es un hecho muy debatido, en la realidad fue notoria la actuación protagónica
del alcalde Yañez, lo que le granjeó gran cantidad de seguidores al partido que lo postuló
así como el uso de recursos públicos que impresionaron a la ciudadanía que no reflexiona sobre el
origen de éstos y se deja llevar por las acciones visibles.
Estos hechos hicieron posibleque en la siguiente elección el PT volviera a ganar el ayuntamiento
y que creciera como fuerza política en el norte del país.
118
BASSOLS Y ARZALUZGOBIERNOS MI MUNICIPALES Y ALTERNANCIA POLÍTICA
El caso de Durango constituye un fenómeno aislado de entre los municipios gobernados por la
oposición, ya que éstos en la mayoría de los casos son abandonados a su suerte o enfrentan presiones
políticas muy fuertes —como en el caso de Morelia—. En Durango, el hecho de recibir
apoyos y construir obra pública dio al Partido del Trabajo una imagen de gobierno eficiente y
negociador, lo cual fue un factor determinante para su triunfo en las siguientes elecciones locales
(Arzaluz, 1995).
De la gestión del PT en Durango sobresale el hecho de que, si bien los orígenes del partido fueron
polémicos, se trata de una fuerza política que ha ganado presencia y que disputa en algunos estados
el ser la tercera fuerza electoral. Contrariamente aloque se pensaba con la desaparición del
Pronasol, el PT se ha sostenido en la entidad gracias a la fuerza alcanzada en los sectores populares
y colonias donde tiene presencia, Sin embargo, su influencia en el resto del país sigue siendo
muy desigual.
c) La gestión panista: el caso de Saltillo
El PAN es, después del PRI, el partido que ha acumulado mas experiencias en la gestión municipal
durante los últimos diez años. Su presencia creciente en muchas localidades de la República ha
llamado la atención de analistas nacionales y extranjeros, pues se encuentra ligada a la fase de transición
política por la que estaatravesando el país.
Cabe hacer notar que en los dos últimos años se
ha duplicado el número de ayuntamientos panistas, hasta rebasar la cifra de 200 en 1996.
Pero
como ya se ha indicado anteriormente en este escrito, gobierna cada vez mas capitales de estado
(actualmente 10) y centros urbanos altamente poblados y económicamente fuertes en su entorno
regional. Ello, sin considerar que hasta el momento el PAN se encuentra al frente de cuatro gobiernos
estatales, dos de ellos precedidos por gestiones panistas (Bassols, 1995).

Las siguientes líneas ilustran sobre un municipio que conoció por primera vez la alternancia política,
siendo capital del estado de Coahuila; nos referimos al caso de Saltillo entre 1991 y 1993, cuando
Rosendo Villarreal accedió al poder en medio de una disputada elección municipal.
Para el equipo del nuevo gobierno municipal, los verdaderos cambios iban a orientarse hacia un
espectro de largo plazo que rebasaba al propio trienio de gobierno. Los siguientes fueron los frentes
mas significativos
Operó un giro importante en el estilo de gobierno, al establecer un freno al viejo esquema de
practicas políticas que fomentaban y se apoyaban en el caciquismo urbano y el clientelismo político.
El cambio comenzó a instrumentarse desde los primeros meses de la administración panista, al
fomentar la progresiva sustitución de las viejas organizaciones de representación vecinal por
nuevas asociaciones de colonos en fraccionamientos populares y residenciales. De hecho, como ha
sucedido en otras administraciones municipales, el alcaldepanista heredó una estructura política de
tipo corporativo en las distintas colonias, particularmente en las situadas en la periferia de la ciudad
ligadas al sector popular del PRI. Bajo el esquema de líderes populares, fundamentalmente
mujeres, prevalecía un mecanismo de clientelismo político, típico de la extinta CNOP. Esto le
rindió frutos al PRI mientras hubo cómo apoyar algunas de las demandas que esos intermediarios
políticos le presentaban directamente al alcalde en turno y negociaban “en corto”.
Con los años, los
dirigentes populares se entronizaron en sus territorios, al grado de constituirse en un verdadero
poder local frente a la presidencia municipal.
119
FRONTERA NORTE, VOL. 8, NÚM. 16, JULIO-DICIEMBRE DE 1996
La labor, entonces, del nuevo director de Participación Ciudadana iba a ser decisiva para intentar
romper con dicho esquema de relaciones políticas, que favorecía indudablemente a las organizaciones
priístas locales. Se procedió, por tanto, a “desmontar” esa estructura mediante asesorías
a colonos en forma masiva.
Amediados del trienio, en 1992, se pudieron renovar, con algunas dificultades
las directivas de las 125 Juntas Populares de Desarrollo, valiéndose de un viejo reglamento
de las mismas, que se encontraba vigente pero sin aplicarse. Esto permitió al ayuntamiento
panista desligarse de viejos compromisos políticos, aunque no pudo evitar la existencia de mítines
y plantones, fundamentalmente de organizaciones ligadas al PRI o al Partido del Frente Cardenista
(PFCRN). Es decir, se trató de una gestión que por esta yotras razones tuvo un nivel de conflictividad
social considerable, en comparación con anteriores administraciones municipales, todas
ellas priístas.
Otro de los puntos críticos de la primera administración panista en Saltillo fue la ruptura de los
vínculos de subordinación al gobierno estatal, que habían sido la tónica común de las anteriores
presidencias municipales.
Es probable que su mayor contribución fue la de haber introducido en la
ciudadanía saltillense el concepto de competencia política y de opción real de gobierno. En la
búsqueda por establecer reglas mas claras en el ambito de las relaciones intergubernamentales, se
llegó a resultados que contrastaban con la débil resistencia de los alcaldes priístas en la aprobación
del presupuesto que anualmente le asigna el Congreso del estado a los municipios. Aquí, la bandera
de la “autonomía municipal” cobró fuerza ideológica, pero también movilizó al funcionariado
municipal saltillense en la búsqueda de mayores recursos financieros.

En forma resumida, la administración panista se concentró en dos tareas fundamentales: a)
obtener, por medio de prolongadas gestiones y ocasionalmente agrias disputas con funcionarios
públicos, un mayor monto de participaciones federales, lo cual condujo, a la postre, a la caída del
secretario de Finanzas del gobierno del estado; b) no obstante este monto, se logró reducir su porcentaje
dentro del total de ingresos municipales para el trienio 1991-1993, de un 72 por ciento entre
1985-1987, al 47 por ciento. Esto quiere decir que el municipio se dio a la tareade incrementar
sustancialmente sus propios recursos por medio de la modernización del catastro municipal, que
hizo necesaria el alza de las tarifas prediales y la ampliación del padrón catastral.
Por último, debe resaltarse la importante función reglamentaria ejercida por el cabildo del
Republicano Ayuntamiento de Saltillo, que se dio a la tarea de actualizar una buena parte de los
reglamentos y crear otros de nuevo tipo. Piénsese tan sólo en la importancia de contar con un conjunto
de disposiciones legales que normen la actividad pública y los derechos y deberes del ciudadano
en diversos tópicos de la vida cotidiana municipal. La importancia de estos reglamentos no
residía en su emisión misma, sino en las nuevas tareas asumidas por el Ayuntamiento y en el
señalamiento, en todo caso, de los alcances y límites de la intervención municipal, frente a otros
organismos de la sociedad local e instituciones gubernamentales.
Uno de los casos exitosos fue la labor emprendida por la nueva Dirección de Ecología, que llevó a cabo con
buenos resultados el programa de verificación de emisiones contaminantes en vehículos automotores, ademas de
encargarse de elaborar el reglamento de ecología para el municipio, el cual constituye un documento de gran utili-
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dad para organizar acciones públicas y ciudadanas en pro de] medio ambiente.
Aunque los comicios municipales de Coahuila efectuados en 1993 no favorecieron al PAN en
Saltillo, buena parte de las funciones de la nueva administraciónpriísta estaban ya acotadas por
dichos reglamentos y por una incipiente estructura organizativa en las colonias y fraccionamientos
urbanos. Sin embargo, es difícil que los cambios se puedan lograr en un periodo tan corto en el
poder, por lo que persistieron obstaculos (políticos, financieros y culturales) en la creación de una
nueva institucionalidad en el marco de un municipio con alternancia política.
En ese mismo sentido, cabe apuntar que en 1996 practicamente todas las ciudades importantes
de Coahuila, incluyendo la capital estatal, fueron conquistadas por el PAN en las elecciones municipales.
Esto no quiere decir necesariamente que el avance del PAN sea “inexorable” en ese y otros
estados del país. En realidad, nos encontramos con tendencias que llegan a sorprender hasta a los
dirigentes políticos de oposición y sobre las que caben mas conjeturas que respuestas contundentes.
Hacia alla apuntan algunas de nuestras conclusiones que enseguida presentamos.
IV. Reflexiones a propósito de la alternancia política municipal
En primer lugar, nos interesa resaltar aquí la importancia que ha adquirido la gestión urbana
adoptada por un creciente número de gobiernos municipales, a contrapelo dé las mismas políticas
de corte neoliberal, ya definidas desde el sexenio de Miguel de la Madrid pero articuladas e impulsadas
durante el gobierno salinista.
En este tenor, vale la pena comentar que la institución municipal ha dejado de ser un agente meramente
pasivo en la formulación e instrumentación de políticas urbanas de impacto local. Ello en
razóndel incremento de la conflictividad social en los municipios y del conjunto de demandas ciudadanas
reorientadas hacia esta institución, que la convierten a veces en un escenario de confrontación,
pero también en uno de legitimación y consenso de las políticas públicas emanadas del
gobierno municipal.
Se trata, pues, de una estructura política cruzada por procesos globales de reestructuraciónn
económica y territorial, por un lado; y por el otro, por crecientes demandas de organizaciones
sociales y ciudadanas. Es decir, el municipio se encuentra en la necesidad de redefinir sus tareas,
en función de los efectos que esta teniendo la nueva dinamica de la economía global en su territorio
(incremento del desempleo y de la economía informal, privatización de servicios, austeridad en
el gasto público, etc.); pero también frente a la presión ciudadana y a la oposición organizada, que
claman por servicios, infraestructura y equipamientos urbanos, así como el respeto a los derechos
humanos y a la autonomía de las organizaciones.
En otras palabras, la gestión municipal se enfrenta hoy, mas que nunca, a la tarea de saber
gobernar un territorio. Pero la gestión municipal en México ha comenzado a ser marcada por la
disputa partidista, sobre todo desde los años ochenta.

En conjunto, estamos hablando apenas del comienzo de una nueva etapa en las relaciones intergubernamentales
marcadas por la tenue pero creciente presencia de partidos de oposición en el
gobierno municipal.
En segundo lugar, hay que destacar que, ante los cambios experimentados por losmunicipios en
las ciudades mexicanas contemporaneas, las políticas de ordenación del territorio han ido a la zaga
de los propios acontecimientos, y no han podido
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enfrentar con éxito, excepto en casos aislados, las presiones sociales derivadas de una expansión
urbana que reproduce un modelo de crecimiento caracterizado por la segregación y la exclusión
social.
Frente a esto, ¿qué es lo que han hecho los partidos políticos (PRI, PAN, PRD, PT y otros) para
revertir las tendencias mas regresivas de tal modelo de crecimiento? No hay duda de que todavía
los partidos siguen actuando en el gobierno de una ciudad, como si ésta no fuese una realidad
urbanística en sí misma, sino fundamentalmente como una conquista política partidista. Y en el
nivel individual el gobierno se asume como un paso mas en el escalafón de la difícil competitividad
electoral de los políticos profesionales mexicanos.
En principio, podemos preguntarnos si existe un proyecto de transformación de la ciudad mexicana
de parte de algún partido político, incluyendo, por supuesto, al PRI. No resulta facil responder
a preguntas como: ¿De qué manera se definen las pautas basicas de dicha transformación y
cómo se integran al proyecto político de un partido?
Los gobiernos locales deben buscar una definición mas clara de su inserción como agente y gestor
en el ambito urbano. Establecer, pues, posiciones mas concretas sobre cómo contribuir a reordenar
el funcionamiento general de la ciudad y su entorno.
Aun considerando ellimitado margen de
maniobrabilidad de la entidad municipal en México y su escasa incidencia en el control de la
dinamica económica global de la ciudad, cabría esperar propuestas fundadas en las experiencias
concretas que han tenido algunos partidos en la gestión municipal.
En tal sentido, los procesos relacionados con la regulación del crecimiento urbano de la ciudad,
la especulación inmobiliaria y, mas aún, el empleo no parecen formar parte importante de la agenda
municipal, en particular en aquellos municipios económicamente importantes a nivel regional o
nacional.
Romper con inercias ligadas a la lógica de actuación política de un partido en el gobierno local
particularmente cuando proviene de la oposición y genera expectativas de cambio, es un proceso
de largo plazo relacionado con culturas políticas bien enraizadas en la sociedad local. Habría que
pensar en un cambio que implique la tolerancia, la pluralidad y la concertación social, en el marco
de la alternancia política en los gobiernos locales.
Cabe, sin embargo, vislumbrar algunos escenarios de cambio en la gestión municipal para las
ciudades mexicanas de fin de siglo.
Esto es, en donde se planteen necesariamente las nuevas reglas
del juego, dentro de un sistema político que se encuentra actualmente en un difícil e incierto proceso
de redefinición nacional.
En tercer lugar, pero por ninguna razón lo menos importante, los gobiernos municipales de alternancia
manifiestan, según nuestra apreciación, una todavía débil hegemonía política, construida
sobre la base de estructuras socialesconsistentes y de largo plazo. En cambio, observamos fenómenos
de fragmentación política, que son mucho mas claros en capitales de estado o ciudades
económicamente dominantes.

La fragmentación política se liga, entonces, al quiebre del partido en el poder (el PRI), pero constituye
en sí misma un tema sociológico que refiere a un cambio mas profundo dentro de la convulsionada
sociedad mexicana de los años noventa. Aella no le son ajenos los cambios y ajustes estructurales de
la economía nacional, o su vuelco a la actividad exportadora y de integración a bloques comerciales.

Podría decirse que tampoco le resultan indiferentes la aparición de nuevos agentes, como los ligados al
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narcotrafico, que cada vez mas actúan en la vida política regional y nacional.
Por último, una reflexión global sobre los casos considerados en nuestro texto: las gestiones
perredistas en Morelia y Atoyac de Alvarez, la del PT en Durango y la del PAN en Saltillo constituyen
ejemplos de alternancia política en municipios de importancia en el espacio territorial
mexicano. Se trata de municipios urbanos o semiurbanos (Atoyac) en los que la presencia de
variadas fuerzas políticas cambió el rumbo político.
Apartir de las gestiones aquí señaladas (excepto
el caso de Atoyac, que rebasa la cuestión meramente electoral), en los otros municipios se ha
dado una competencia política mas intensa que obliga a los partidos a recomponer fuerzas y vigilar
la actuación de sus alcaldes. Lo que esta en disputa no essólo la aprobación de la ciudadanía
sino las siguientes elecciones y la permanencia de un partido en el poder.
La evaluación de las gestiones anteriores aporta suficientes elementos para afirmar que la
recomposición política es un hecho, pero que nos encontramos, asimismo, ante un panorama de
profundos cambios sin que se sepa con certeza su dirección real.
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La alternancia de partidos en el país ha sido un fracaso, coinciden analistas y los propios actores políticos del proceso de transición que vivió México a partir del arribo del Partido Acción Nacional (PAN) a la presidencia el 2 de julio de 2000.
La democracia esta en riesgo y cuando las palabras no alcanzan para explicar la realidad se recurre a las metaforas. Para el ex consejero del IFE, Luis Carlos Ugalde, el problema es el inquilino: se puede cambiar de habitantes, pero la casa sigue siendo vieja; para el senador panista, Gustavo Enrique Madero, el problema es que no ha habido réplicas del gran sismo electoral de 2000; para el antropólogo Claudio Lomnitz, el conflicto esta en que la sociedad civil ha sido dejada vestida de novia en el altar por el gobierno; para el analista Ezra Shabot, la transición simplemente no termina de cuajar, y para el historiador Lorenzo Meyer, a Fox le temblaronlas corvas.

Si bien acabar con el régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que prevaleció durante 70 años fue un hecho histórico de gran trascendencia para la vida democratica del país, a 10 años del “cambio” la sociedad esta desilusionada de los partidos y las instituciones electorales, el Partido de la Revolución Democratica se ha debilitado, el tricolor se fortalecido en los estados y el PAN ha traicionado su ideología.

De la esperanza de democracia y cambio social que se vivió al llegar Fox a la presidencia en 2000 se pasó a la desilusión por las promesas no cumplidas, al miedo que la inseguridad y el narcotrafico provocan, a la indignación por la corrupción de los gobiernos locales y a la poca credibilidad en las instituciones.

Después de ser ejemplo de transición pacífica a la democracia, coinciden los investigadores Shabot y Meyer, México ha entrado en una etapa de retroceso que puede compararse con los años 80 del priísmo e, incluso, con el México de antes de la Revolución.

En este contexto se desarrollaran las elecciones de gobierno, congresos locales y alcaldías del próximo 4 de julio en 14 estados y en uno quiza mas incierto y pesimista, la contienda por la Presidencia de México en 2012.

Recuperado y con mas fuerza que en 2000, el PRI podría regresar a Los Pinos como ya lo esta haciendo en los estados: “El PRI ocupó espacio en la Camara de Diputados y en el Senado; se va reforzando en estas elecciones locales a través de la construcción de una maquinaria mas eficiente que los otros partidos, con mas poder local,mas dinero público, menos obligaciones de una rendición de cuentas, con reglas de fiscalización llenas de huecos”, opina el académico del CIESAS, Alberto Aziz Nasif.

En 2000 se distribuyó el poder

Lo anterior se debe, entre otros factores, a que “la elección de 2000 distribuyó el poder, pero no transformó las instituciones políticas que lo ejercen.
No fue una transición pactada ni que haya modificado las bases fundacionales del Estado mexicano”, explica el analista político Mauricio Merino.

En 2010, México vive una alternancia política, pero con opciones limitadas: el PAN y el PRI son dos formas de derecha, según Meyer; la izquierda en el país no existe, afirma el ex canciller Jorge G. Castañeda, y ante la falta de propuestas políticas satisfactorias, el politólogo José Antonio Crespo sugiere el voto nulo como opción de protesta social.

A las 11 de la mañana del 2 de julio de 2000, Vicente Fox veía un partido de futbol de Francia junto con su equipo de campaña. Jorge G. Castañeda también estaba con él en ese cuartel general en Coyoacan, cuando a mediodía recibieron las primeras encuestas de salida y entonces supieron que el PAN ganaría la elección presidencial por primera vez en la historia de México. Castañeda vio la expresión en calma de un Fox que tomó la noticia con sangre fría, “como si supiera el reto que se le venía encima”.

Eso cuenta Castañeda Gutman de aquellas elecciones. Para él, quien sería después su secretario de Relaciones Exteriores, y para el ex vocero de Fox, Rubén Aguilar, el éxito del PAN entonces se debió a lacapacidad de integración con gente de todo tipo de ideología en su gabinete, como ellos mismos.

Debilidad panista

Para Ezra Shabot, al contrario, en esa pluralidad estuvo también la debilidad del primer gobierno panista, ya que en la practica no se dan cambios que ayuden a desmontar al viejo régimen.

Seis años después, la calma no fue el elemento imperante. Para Luis Carlos Ugalde, al mando del IFE durante las elecciones presidenciales de 2006, “en un caso se genera un final feliz (2000) y en el otro acusaciones de fraude (2006)” o, en palabras de Merino, “una salió bien, otra salió mal”.

Así lo vivió Ugalde para su libro sobre el tema: la noche del 2 de julio de 2006, los resultados del conteo rapido que llegaron a sus manos eran tan cerrados que no podía anunciarse ni a Andrés Manuel López Obrador, del PRD, ni a Felipe Calderón, del PAN, como nuevo Presidente de la República. Cuando anunció a los mexicanos en televisión nacional que debían esperar días para el conteo final, Ugalde sabía que habría conflicto, pero nunca imaginó, dice, la magnitud de la tormenta: ambos candidatos se proclamaron ganadores “de manera irresponsable”, el propio Vicente Fox Quesada había estado expresando su apoyo abierto al candidato panista.

El IFE anunció luego a Calderón como ganador y López Obrador acusó a la institución de fraude. El resto es historia que Ugalde recuerda con satisfacción ahora que imparte clases en el ITAM.

Una historia con varias interpretaciones: “Se equivocaron enormemente en ciertas cosas en 2006, elecciones competidas tancerradas generan descalificación del arbitro, cometieron errores graves como no salir con los conteos rapidos, en la forma de explicarle a la sociedad cómo se había producido el resultado y que al final terminaron por influir”, dice Shabot. Para Lorenzo Meyer, el papel del Instituto Federal Electoral fue “entre penoso y cómplice”.

La versión de José Antonio Crespo, también con libro propio sobre las elecciones, tampoco se parece a la de Ugalde: “En 2006 se vio que el PAN estuvo dispuesto a recurrir a métodos del PRI, como utilizar recursos del Estado, haber utilizado procuraduría del fuero, cosa que no corresponde a una democracia y que le había criticado al PRI, no se documentó un magnofraude, pero no se transparentó la información, las instituciones encargardas no lo hicieron”.

Mas alla de recuerdos emotivos o testimonios de memorias particulares, especialistas coinciden en que el PAN que entró en 2000 a Los Pinos no es el mismo que sigue ahí 10 años después.

“El poder cambia a los partidos y a los personajes, algunos se encandilan con el poder y pierden piso, el PAN de 2000, o el de 1936, o el de 2006 y 2010, es un partido distinto. Es un gran problema para Acción Nacional, estando en el poder, ofrecer una alternativa que no puede convencer de tener un mejor proyecto”, opina Rubén Aguilar.

Desde el Poder Ejecutivo, el PAN ha resuelto menos de lo que se esperaba en cuanto a reforma fiscal, la viabilidad de la industria petrolera, la relación con Estados Unidos y los migrantes mexicanos y las crisis ambiental, social y educativa, según opinaClaudio Lomnitz, investigador de la Universidad de Columbia. “No diría que el PAN haya sido nulo en los temas clave del país, pero sí que ha sido deslucido y mediocre”.

En el principio, para México, no fue la democracia. Desde la colonia hasta el año 2000, las democracias constitucionales funcionaron sólo en papel, explica Lorenzo Meyer, incluso, el Estado moderno mexicano se constituyó durante la dictadura de Porfirio Díaz. Por ello, las elecciones de 2000 fueron históricas.

Fracaso y traición

Lamentablemente, afirma Meyer, la transición se convirtió en fracaso y traición: “Al personaje que se quedó en la presidencia le faltó valor e inteligencia y le sobraron malas compañías, empezando por su esposa; todo fue falso, los partidos terminaron por sucumbir a la búsqueda de posiciones, en vez de vivir para la política, viven de la política”.

Aguilar recurre también a la historia para explicar las dificultades del gobierno de alternancia: “A diferencia de las dictaduras militares de los 70 y 80 en el resto de América Latina, México tuvo una tan sutil e inteligente —que ni siquiera se llamó dictadura, sino PRI— que creó un imaginario de la vida nacional en que muchos mexicanos identificaban al PRI con la patria.

Hay quienes hablan de transición a la democracia a partir de la llegada del PAN al poder en 2000, para otros, ése es precisamente el fin de la transición y el inicio de la alternancia; hay quienes ven en las elecciones de 1988 o en el sexenio de Ernesto Zedillo el verdadero inicio de la lucha por la democracia contemporanea. En lo quetodos los especialistas coinciden, es que en 2010 el camino parece no tener flecha hacia adelante.

“El gran problema es que el cambio democratico de alternancia no se complementó con reformas fundamentales para que quienes lleguen al poder público lo ejerzan con responsabilidad, rindan cuentas y generen gobiernos eficaces. En perspectiva, es una buena noticia que hayamos ganado mayor pluralismo en México, pero en muchos rubros, se ha estancado 10 años”, considera Ugalde.

El PAN aprendió puras mañas

Durante esta década, el PAN ha aprendido “puras mañas”, dice Lomnitz, y la lista es larga: hubo desacuerdo electoral, aumentó la autonomía de los gobernadores estatales con sus respectivos conflictos, fracasó la modernización de la izquierda, bajó el rendimiento del PAN como modelo de gobernabilidad alternativa, el stablishment intelectual se fue a la bancarrota, el Congreso se convirtió en espacio efectivo de poder, la sociedad demanda sistema de justicia eficiente pero hay dificultad para satisfacerla. “Hay una contradicción creciente entre una sociedad pujante y una intelectualidad y un gobierno en decadencia”.

El panorama para la sociedad mexicana es, mas que incierto, lúgubre y sin esperanzas: “Hay un desencanto en la población, la transición democratica no esta atendiendo las reformas institucionales que deberían haberse hecho y no esta generando bienes públicos; pasó la transición y muchas de las cosas del viejo régimen siguieron iguales: la corrupción, impunidad, falta de impartición de justicia, el panorama es bastante pesimista”,considera Aziz Nasif.

Encima estan la inseguridad y el narcotrafico, que son problemas aparte, advierten todos, pero que influyen en el clima de desconfianza hacia las instituciones y entorpecen la transición.

Ademas, esta el poder de los gobernadores convertidos en señores feudales: “Se siguen haciendo practicas antidemocraticas, falta consolidar en los estados condiciones de equidad; los mandatarios han retomado el relevo de lo que a nivel del Ejecutivo federal se hizo durante muchos años, ahora se replica en muchas entidades la pérdida de autonomía de los poderes, la injerencia excesiva del Ejecutivo tanto en los procesos electorales como en los espacios de la sociedad civil, incluso influyendo en las distintas posiciones de las camaras y las universidades, hasta para elegir a la reina de la primavera del pueblo”, afirma el senador panista Gustavo Enrique Madero.

Hoy, México tiene pocas opciones electorales: una izquierda anacrónica en comparación a las latinoamericanas o, incluso, inexistente, como lo señala Castañeda; alianzas que traicionan los principios ideológicos de cada partido por separado, como dice Aziz; una sociedad civil que, según Crespo, no ha logrado ponerse de acuerdo ni organizarse con líderes confiables. Una sociedad que, según todos, esta tan desilusionada que poco espera ya para las elecciones de 2012, pero que, para Aguilar, sólo podra tener oportunidad de cambio a través de las nuevas generaciones con ideas menos conservadoras, que generen una clase política que no viva para discutir el pasado ni con temor al futuro.





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