Consultar ensayos de calidad


A veces cuesta - Aborto: la discusión esta latente



Aborto: la discusión esta latente
El aborto es la primera causa de muerte por maternidad. El proyecto de ley que plantea la legalización de esta practica cuenta con las firmas de 50 diputados.

El pasado 7 de julio, una gigatografía que respondía a una campa;a en contra del aborto vistió el obelisco, en pleno centro porteño. Se abrió una debate que, aunque se halla silenciado desde los grandes medios de comunicación, esta presente en la sociedad y también en el Congreso. Legalizar o no el aborto es un interrogante que se plantea desde agrupaciones feministas y partidos políticos en base a una necesidad de legislar una practica que, a pesar de su prohibición, se sucede de manera cotidiana.

En Argentina, las cifras oficiales establecen que, a nivel nacional, por a;o, se producen 170 mil abortos. Números de consultoras privadas, sin embargo, anuncian que la cifra ronda los 460 mil. Aproximadamente 80 mil mujeres llegan a hospitales y clínicas para ser atendidas por complicaciones post-aborto y, lo que resulta mas alarmante, se estima que 500 mujeres mueren como consecuencia de esta practica clandestina, constituyendo, de esta forma, la primera causa de muerte materna en nuestro país.



Isabel Burgos, licenciada en Psicología en la Universidad Nacional de La Plata(UNLP) e integrante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, cuenta que “existe un proyecto de ley por la Interrupción Voluntaria del Embarazo, impulsada en el a;o 2010, que hoy lleva las firmas de cincuenta diputados de todos los frentes políticos, con excepción del PRO”, y señala “esta ley estaría dando a las mujeres la posibilidad de elegir si desean continuar o no con sus embarazos garantizandoles, de esta manera, la salud reproductiva y sexual que, a raíz de la prohibición y la clandestinidad, se les esta negando”.

La Ley por la Interrupción Voluntaria del Embarazo plantea la derogación de los artículos 85, 86 y 88 del Código Penal de la Nación que establecen que el aborto es un delito. Ademas, la ley propuesta esta enmarcada dentro de la Campa;a Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, cuyo lema es “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. Explica Burgos “cuando se habla de interrupción voluntaria del embarazo no es una cuestión de eufemismos sino de cortar con la connotación negativa de la palabra aborto que genera rechazo en el imaginario social”.

El abogado Martín Labombarda, profesor de Derecho Civil I en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UNLP y especialista enbioética, aclara que “para el derecho, se es persona desde el momento de la concepción, por lo cual el aborto entra dentro de los delitos contra la integridad de las personas”. Expone que la Ley no debería imponer verdades absolutas que se relacionan con cuestiones religiosas o filosóficas. “Debería existir una pluralidad de morales y sostengo firmemente que un feto, que incluso en los primeros tres meses de gestación no alcanza las formas de un feto humano, no puede considerarse persona”.

Labombarda explica que, si bien existen dos excepciones, que son los casos de las mujeres dementes o idiotas que hayan sufrido una violación y cuando el embarazo constituye un riesgo para la vida de la madre, incluso cuando se presentan estas denuncias resulta difícil que la Justicia falle a favor de la interrupción del embarazo.

La Ley por la Interrupción Voluntaria del Embarazo tal vez no llegue a ser sancionada en un a;o electoral en el cual pareciera ser que ningún frente quiere cargar con el costo político de la legalización de un tema sensible para la sociedad. La Campa;a Nacional por la Despenalización sostiene que, al sostener la penalización del aborto, “esta democracia tiene una gran deuda con los derechos de las mujeres”.

Uruguay y Brasil: el costo político de lalegalización

En el año 2008, en Uruguay, el ex presidente Tabaré Vazquez vetó una ley aprobada en el Parlamento que despenalizaba el aborto, es decir, que permitía la interrupción del embarazo durante las primeras doce semanas de gestación. Aunque había sido aprobada por 17 votos a favor y 13 en contra, el ex mandatario, médico de profesión, prefirió no darle el visto bueno a esta ley alegando que no estaba de acuerdo por razones éticas y científicas. A pesar de que el país vecino es laico, la Iglesia Católica tuvo peso en esta discusión e incluso excomulgó a los legisladores que se mostraron a favor de la legalización.

En Brasil, otro país vecino, la presidente Dilma Rousseff, activista feminista, intentó esquivar la discusión acerca del aborto durante su candidatura y aún continúa sin elevar propuestas que modifiquen la penalización.

En nuestro país, en pleno a;o electoral, ningún candidato presidencial ha querido llevar propuestas relacionadas con el aborto a los medios. La influencia de grupos pro-vida y la Iglesia Católica aún pesan en nuestra sociedad. Habra que esperar tiempos políticos estables para que los partidos discutan el aborto sin temor a las críticas opositoras de una tematica que aún despierta opiniones fuertemente antagónicas.



Política de privacidad